el pobre diablo revienta.
Fausto
La sed del alma no calma
un árido pergamino:
ese manantial divino
lo lleva en su fondo el alma.
Wagner
También la imaginación
goza cuando el vuelo tiende,
y el espíritu comprende
el pobre diablo revienta.
Fausto
La sed del alma no calma
un árido pergamino:
ese manantial divino
lo lleva en su fondo el alma.
Wagner
También la imaginación
goza cuando el vuelo tiende,
y el espíritu comprende