[69] El lector recordará que Milton era ciego cuando componía su Paraíso perdido; la literatura no tiene nada tan sublime y conmovedor como la sentida queja que sale del corazón del inspirado vate.

[70] Tamiris era un poeta de la Tracia, citado por Homero; Meónides era un nombre que se dio al mismo Homero, tomado del de su padre, que se llamaba Meón.

[71] El primero fue rey de Tebas y el segundo de la Arcadia, célebres ambos en la antigüedad porque profetizaron en verso cuando quedaron ciegos.

[72] Montañas del Himalaya.

[73] Alusión al Ariosto, en su Orlando furioso. La ficción, en efecto, es más propia de un poema caballeresco, que de uno verdaderamente épico.

[74] Joven griego, tan apasionado de la doctrina de Platón acerca de la inmortalidad, que se arrojó al mar con la esperanza de conseguirla.

[75] Los Carmelitas, los Dominicos y los Franciscanos.

[76] Reminiscencias de la antigua astronomía, adoptada por Ptolomeo. Los siete planetas son el sistema planetario o solar; las estrellas fijas, el firmamento; la esfera cristalina, el cielo, claro como el cristal, al que los secuaces de Ptolomeo atribuyen un movimiento de trepidación que explica la irregularidad con que se mueven algunas estrellas; y la esfera superior o primer motor (primum mobile) primera que adquiere movimiento y lo comunica a las esferas inferiores.

[77] Montaña de la Armenia cerca de la cual coloca Milton el Paraíso.

[78] Ciudad de Mesopotamia, próxima al río Éufrates.