«El biuir[1] que es perdurable
no se gana con estados
mundanales,
ni con vida delectable[2]
en que[3] moran los pecados
infernales;
mas los buenos religiosos
gananlo[4] con oraçiones
y con lloros,
los caualleros famosos
«El biuir[1] que es perdurable
no se gana con estados
mundanales,
ni con vida delectable[2]
en que[3] moran los pecados
infernales;
mas los buenos religiosos
gananlo[4] con oraçiones
y con lloros,
los caualleros famosos