sin penas y sin dolores.
Yo, Mercedes, imagino
que esto es cuento y nada más,
pues del mundo en el camino,
de ese tiempo peregrino
Mas, cuando me lo dijeron,
pensando en los que vivieron
aquella edad de ventura,
exclamé con amargura:
sin penas y sin dolores.
Yo, Mercedes, imagino
que esto es cuento y nada más,
pues del mundo en el camino,
de ese tiempo peregrino
Mas, cuando me lo dijeron,
pensando en los que vivieron
aquella edad de ventura,
exclamé con amargura: