Á UNA LÁGRIMA.
Rueda, bañando mi mejilla helada,
lágrima temblorosa y vacilante;
pára al tocar mis labios un instante,
y refresca su piel seca y quebrada.
Contigo va de la mujer amada
el último recuerdo delirante;
contigo va de mi ambicion gigante
la ilusion ántes muerta que soñada.