[67] Seneca in Medea actu 2. in fine.

CAPÍTULO XII

Qué sintió Platon de esta India occidental.

Mas si alguno hubo que tocase mas en particular esta India occidental, parece que se le debe á Platon esa gloria, el cual en su Timéo escribe así: En aquel tiempo no se podia navegar aquel golfo (y va hablando del mar Atlántico, que es el que está en saliendo del Estrecho de Gibraltar), porque tenía cerrado el paso á la boca de las columnas de Hércules, que vosotros soleis llamar, (que es el mismo Estrecho de Gibraltar) y era aquella Isla que estaba entonces junto á la boca dicha, de tanta grandeza, que excede á toda la Africa y Asia juntas. De esta Isla habia paso entonces á otras Islas para los que iban á ellas; y de las otras Islas se iba á toda la Tierra firme, que estaba frontero de ellas, cercada del verdadero mar. Esto cuenta Cricias en Platon. Y los que se persuaden que esta narracion de Platon es historia, y verdadera historia, declarada en esta forma, dicen que aquella grande Isla llamada Atlantis, la cual excedia en grandeza á Africa y Asia juntas, ocupaba entonces la mayor parte del mar Océano, llamado Atlántico, que ahora navegan los Españoles, y que las otras Islas que dice estaban cercanas á esta grande, son las que hoy dia llaman Islas de Barlovento, es á saber, Cuba, Española, San Juan de Puerto-rico, Jamaica, y otras de aquel parage. Y que la Tierra firme que dice, es la que hoy dia se llama Tierra firme, y este Perú y América. El mar verdadero que dice estar junto aquella tierra firme, declaran que es este mar del sur, y que poreso se llama verdadero mar, porque en comparacion de su inmensidad, esotros mares Mediterráneos, y aun el mismo Atlántico, son como mares de burla. Con ingenio, cierto, y delicadeza está explicado Platon por los dichos Autores curiosos: con cuanta verdad y certeza, eso en otra parte se tratará.

CAPÍTULO XIII

Que algunos han creido, que en las divinas Escrituras Ofir signifique este nuestro Perú.

No falta tambien á quien le parezca, que en las sagradas letras hay mencion de esta India occidental, entendiendo por el Ofir que ellas tanto celebran, este nuestro Perú. Roberto Stefano, ó por mejor decir, Francisco Vatablo, hombre en la lengua Hebrea aventajado, segun nuestro preceptor, que fue discípulo suyo, decia, en los escolios sobre el capítulo nono del tercer libro de los Reyes[68], escribe que la Isla Española que halló Cristoval Colón, era el Ofir, de donde Salomon traía cuatrocientos y veinte, ó cuatrocientos y cincuenta talentos de oro muy fino. Porque tal es el oro de Cybao, que los nuestros traen de la Española. Y no faltan Autores doctos que afirmen[69] ser Ofir este nuestro Perú, deduciendo el un nombre del otro, y creyendo que en el tiempo que se escribió el libro del Paralipomenon se llamaba Perú como ahora. Fundanse en que refiere la Escritura[70] que se traía de Ofir oro finísimo y piedras muy preciosas, y madera escogidísima, de todo lo cual abunda, segun dicen estos Autores, el Perú. Mas á mi parecer está muy lejos el Perú de ser el Ofir, que la Escritura celebra[71]. Porque aunque hay en él copia de oro, no es en tanto grado, que haga ventaja en esto á la fama de riqueza que tuvo antiguamente la India oriental. Las piedras tan preciosas, y aquella tan excelente madera, que nunca tal se vió en Jerusalén, cierto yo no lo veo, porque aunque hay esmeraldas escogidas, y algunos árboles de palo recio y oloroso; pero no hallo aquí cosa digna de aquel encarecimiento, que pone la Escritura. Ni aun me parece que lleva buen camino pensar, que Salomon dejada la India oriental riquisima, enviase sus flotas á esta última tierra. Y si hubiera venido tantas veces, mas rastros fuera razon que halláramos de ello. Mas la etimología del nombre Ofir, y reduccion al nombre de Perú, téngolo por negocio de poca sustancia, siendo como es cierto, que ni el nombre del Perú es tan antiguo, ni tan general á toda esta tierra. Ha sido costumbre muy ordinaria en estos descubrimientos del nuevo Mundo poner nombres á las tierras y puertos, de la ocasion que se les ofrecia, y así se entiende haber pasado en nombrar á este Reino, Perú. Acá es opinion, que de un rio en que á los principios dieron los Españoles, llamado por los naturales Perú, intitularon toda esta tierra Perú: Y es argumento de esto, que los Indios naturales del Perú, ni usan, ni saben tal nombre de su tierra. Al mismo tono parece afirmar, que Sefer en la Escritura son estos Andes, que son unas sierras altisimas del Perú. Ni basta haber alguna afinidad ó semejanza de vocablos, pues de esa suerte tambien diríamos que Yucatán es Yectán, á quien nombra la Escritura; ni los nombres de Tito y de Paulo que usaron los Reyes Incas de este Perú, se debe pensar que vinieron de Romanos ó de Cristianos, pues es muy ligero indicio para afirmar cosas tan grandes. Lo que algunos escriben, que Tharsis y Ofir no eran en una misma navegación ni provincia, claramente se ve ser contra la intención de la Escritura, confiriendo el cap. 22 del cuarto libro de los Reyes, con el cap. 20 del segundo libro del Paralipomenon. Porque lo que en los Reyes dice, que Josafát hizo flota en Asiongaber para ir por oro á Ofir, eso mismo refiere el Paralipomenon haberse hecho la dicha flota para ir á Tharsis. De donde claro se colige, que en el propósito tomó por una misma cosa la Escritura á Tharsis y Ofir. Preguntarme há alguno á mí, segun esto, qué region ó provincia sea el Ofir, adonde iba la flota de Salomon con marineros de Hirán, Rey de Tiro y Sidon, para traerle oro; adonde tambien pretendiendo ir la flota del Rey Josafát, padeció naufragio en Asiongaber, como refiere la Escritura[72]. En esto digo, que me acerco de mejor gana á la opinión de Josefo en los libros de Antiquitatibus, donde dice, que es provincia de la India oriental, la cual fundó aquel Ofir hijo de Yectán, de quien se hace mencion en el Génesis[73]: y era esta provincia abundante de oro finísimo. De aquí procedió el celebrarse tanto el oro de Ofir ó de Ofaz, y segun algunos quieren decir, el Obrizo es como el Ofirizo, porque habiendo siete linages de oro, como refiere San Gerónimo, el de Ofir era tenido por el mas fino, así como acá celebramos el oro de Valdivia, ó el de Caravaya. La principal razon que me mueve á pensar, que Ofir está en la India oriental, y no en esta occidental, es porque no podia venir acá la flota de Salomon, sin pasar toda la India oriental, y toda la China, y otro infinito mar; y no es verosimil que atravesasen todo el mundo para venir á buscar acá el oro, mayormente siendo esta tierra tal, que no se podia tener noticia de ella por viaje de tierra; y mostraremos despues que los Antiguos no alcanzaron el arte de navegar, que ahora se usa, sin el cual no podian engolfarse tanto. Finalmente, en estas cosas, cuando no se traen indicios ciertos, sino conjeturas ligeras, no obligan á creerse mas de lo que á cada uno le parece.

NOTAS:

[68] In 3. lib. Reg. cap. 10.

[69] Arias Montanus in apparatu, in Phaleg. cap. 9.