[113] Gen. 10.
LIBRO SEGUNDO
DE LA
HISTORIA NATURAL Y MORAL DE LAS INDIAS
CAPÍTULO PRIMERO
Qué se ha de tratar de la naturaleza de la equinoccial.
Estando la mayor parte del nuevo Mundo que se ha descubierto, debajo de la region de en medio del Cielo, que es la que los Antiguos llaman Tórridazona, teniéndola por inhabitable, es necesario para saber las cosas de Indias, entender la naturaleza y condicion de esta region. No me parece á mí que dijeron mal los que afirmaron, que el conocimiento de las cosas de Indias dependia principalmente del conocimiento de la equinoccial; porque cuasi toda la diferencia que tiene un orbe del otro, procede de las propiedades de la equinoccial. Y es de notar, que todo el espacio que hay entre los dos Trópicos, se ha de reducir y examinar como por regla propia por la linea de en medio, que es la equinoccial, llamada así, porque cuando anda el Sol por ella, hace en todo el universo mundo iguales noches y dias y tambien porque los que habitan debajo de ella, gozan todo el año de la propia igualdad de noches y días. En esta linea equinocial hallamos tantas y tan admirables propiedades, que con gran razon despiertan y avivan los entendimientos para inquirir sus causas, guiándonos no tanto por la doctrina de los antiguos Filósofos, cuanto por la verdadera razon y cierta experiencia.
CAPÍTULO II
Qué les movió á los Antiguos á tener por cosa sin duda que la Tórrida era inhabitable.
Ahora, pues, tomando la cosa de sus principios, nadie puede negar lo que clarísimamente vemos, que el Sol con llegarse calienta, y con apartarse enfria. Testigos son de esto los dias y las noches; testigos el invierno y el verano, cuya variacion, y frio, y calor se causa de acercarse, ó alejarse el Sol. Lo segundo, y no menos cierto, cuanto se acerca mas el Sol, y hiere mas derechamente con sus rayos, tanto mas quema la tierra. Vese claramente esto en el fervor del medio dia, y en la fuerza del estío. De aquí se saca é infiere bien (á lo que parece), que en tanto será una tierra más fria, cuanto se apartare mas de el movimiento del Sol. Así experimentamos, que las tierras que se allegan mas al Septentrion y Norte, son tierras mas frias; y al contrario las que se allegan mas al Zodiaco, donde anda el Sol, son mas calientes. Por esta órden excede en ser cálida la Etiopia á la África y Berbería, y éstas al Andalucía, y Andalucía á Castilla y Aragon, y éstas á Vizcaya y Francia; y cuanto mas Septentrionales, tanto son éstas y las demás Provincias menos calientes: y así por el consiguiente las que se van mas llegando al Sol, y son heridas mas derecho con sus rayos, sobrepujan en participar mas el fervor del Sol. Añaden algunos otra razon para lo mismo, y es el movimiento del Cielo, que dentro de los Trópicos es velocísimo, y cerca de los polos tardísimo: de donde concluyen, que la region que rodea el Zodiaco tiene tres causas para abrasarse de calor, una la vecindad del Sol, otra herirla derechos sus rayos, la tercera participar el movimiento más apresurado del Cielo. Cuanto al calor y al frío lo que está dicho es lo que el sentido y la razon parece que de conformidad afirman. Cuanto á las otras dos cualidades, que son humedad y sequedad, ¿qué diremos? Lo mismo sin falta, porque la sequedad parece causarla el acercarse el Sol, y á la humedad el alejarse el Sol; porque la noche, como es mas fria que el día, así tambien es mas húmeda; el día como mas caliente, asi tambien mas seco. El invierno, cuando el Sol está mas lejos, es mas frio y mas lluvioso; el verano, cuando el Sol está mas cerca, es mas caliente y mas seco. Porque el fuego así como va cociendo ó quemando, así va juntamente enjugando y secando. Considerando, pues, lo que está dicho, Aristóteles y los otros Filósofos atribuyeron á la region media, que llaman Tórrida, juntamente exceso de calor y de sequedad; y así dijeron, que era á maravilla abrasada y seca, y por el consiguiente del todo falta de aguas y de pastos. Y siendo asi, forzoso había de ser muy incómoda y contraria á la habitacion humana.