El argumento que precede es de esperar haya persuadido al benévolo lector, que á pocos libros cuadran tan bien como al Fray Gerundio del P. Isla las palabras horacianas:
habent sua fata libelli,
y que las ediciones originales y la version inglesa se produjeron bajo circunstancias tan desiguales, que no es de estrañar si esta se merece la mayor atencion. Guiado de ella, emprendí un trabajo de reconstruccion, cuyo resultado, comprendiendo más de 150 pasages viciados, pareció en la Revista Européa de Madrid, año 1879, entregas 3ª y 4ª. Cúpole á este ensayo buena acogida, y, animado de ella, estaba para continuarlo, cuando aquel dignísimo amigo mio, á quien he ya tenido ocasion de nombrar aquí con repetidas expresiones de gratitud, puso el colmo á su benevolencia en obsequiándome con el cotejo completo del manuscrito autógrafo de toda la segunda parte del Fray Gerundio, con la edicion de Rivadeneyra, teniendo á vista la 1ª edicion de 1768. Se concibe fácilmente la importancia de este cotejo por la sola circunstancia de que da un total de nada ménos que 5458 — dice cinco mil cuatrocientos cincuenta y ocho — variantes. De estos al ménos la décima parte, ó sea unos quinientos á seis cientos comprenden sendas voces que ántes estaban estropiadas ó equivocadas, como botigero por botiguero, céntrico por crítico, voces por veces, sesos por textos, disposicion por desproporcion, ameno por una mano, intensos por intentos, claridad por caridad, Grecia por gracia, mísero por mismo, hierro por yerno, piélago por peligro, en cambio por envidió, primera por manera, lugariarcha por lugar y area, etc., etc.; los otros ó suplen palabras que hacen no tanto al sentido como á la exactitud de la construccion gramatical, ó llenan lagunas que las mas de las veces son pequeñitas, no ocupando más de uno ó dos renglones, pero tambien pueden extenderse á párrafos enteros, que hasta el dia han sido inéditos.
Ahora se pudo pensar en dar á luz una nueva edicion, y á mi ruego el Sr. Brockhaus consintió á dar acogida al Fray Gerundio en la Coleccion de Autores Españoles, que con tanto esmero dirige. Pero, esta coleccion no comprendiendo ediciones críticas, sino estando destinada tan solo á los aficionados á la literatura castellana generalmente, fué preciso conformarse al sistema adoptado para los otros volúmenes de la misma. De aquí se explica la circunstancia de no contener esta edicion sino la misma novela, haciéndose caso omiso del Prólogo con morrion, el cual efectivamente no tiene interés actual, y, si se hubiera de publicar otra vez, acaso debiera juntarse con las Varias Piezas, que constituyen el tomo 3º del juego de 1758-1787 (1790). Por lo demas, se ha tratado de dar una edicion tal cual la hubiese dado el autor mismo, si le fuera lícito cuidar de ella. Así se ha conservado la ortografía y puntuacion antigua con levísimas modificaciones, siendo la mas grave la de haberse suprimido los acentos grave y circunflejo, por cuyo uso parece no habia ninguna regla fija, y aplicándose el agudo á la usanza moderna. Por el tomo primero ha servido de pauta la edicion príncipe de 1758, y por el segundo el cotejo ya mencionado. Por mal de mis pecados, no me ha sido posible evitar los errores tipográficos, y así es que debo rogar se hagan en las siguientes páginas y lineas del primer tomo las correcciones que voy á indicar: 10,8 un si es no es; 17,15, Purgatorio; 19,10 las Escuelas; 30,10 al Cojo; 37,39 hyperboleæ; 37,44 concavidades; 39,34 las Naciones; 48,22 mayor[6]; 62,7 sobran; 66,16 fiesta; 67,32 Perdicador; 69,8 se encuentran; 75,47 has de saber; 85,25 y en que puedes; 86,13 rotundo; 96,20 engreyessen; 133,26 lo que escribia; 176,5 renovó en la Corte; y tal vez haya algun otro pecadillo que pide absolucion. Por otro lado, hay no pocos, y casi estoy por decir otros tantos errores de la príncipe que se han enmendado en esta edicion. En cuanto al tomo segundo, creo que no se encontrará en él error alguno de momento, y así me atrevo á esperar que la presente edicion ofrecerá un texto si no del todo correcto, al ménos legible, y que con este motivo podrá merecerse el buen concepto de los aficionados.
Por lo que precede, el benévolo lector habrá podido inferir ya, que esta nueva edicion se debe principalmente y en lo que puede tener de bueno, á D. José María Octavio de Toledo, y así lo declaro aquí con toda formalidad, teniendo á singular gusto el poder expresar de este modo mi reconocimiento á su indefatigable y desinteresado zelo. Tampoco es para olvidada la obligacion que tengo á D. Cayetano Vidal de Valenciano, distinguido literato y catedrático en la universidad de Barcelona, por las garbosas notas al tomo primero, con que me ha favorecido. Ambos y dos me han honrado de una amistad cuyos recuerdos todos son otros tantos motivos para apreciar cada vez más una bondad, cortesía y caballerosidad, que se merecen la correspondencia del mas cariñoso afecto. Es gratísimo deber ofrecer aquí á estos amigos mis sinceros agradecimientos, como tambien me ha sido no ménos grato el poder añadir á tantos lazos que nos tienen ya unidos, el de comunes esfuerzos para un fin tan legítimo como lo es el de restablecer á su hermosura primitiva la obra maestra del simpático P. Isla.
Lund (Suecia), Enero de 1885.
EDUARDO LIDFORSS.
HISTORIA
DEL FAMOSO PREDICADOR