Una cruz de madera de pino, de poco más de dos varas y media de largo, cinco pulgadas de ancho y tres gruesos, con sus clavos, dada de color oscuro y una tarjeta en la parte inferior que expresa servía (como de hecho sirve) para andar procesionalmente el via crucis desde dicha Capilla, hasta el humilladero que llaman de la Cruz del Campo fuera de la Puerta de Carmona mensura de estas estaciones.
Una columna de jaspe colorado á vetas de cinco cuartas de alto y poco más de una cuarta de diámetro movible, que está en medio de dicha Capilla y es figurativa de la en que su Magestad Santísima estuvo atado.
Una lámpara de metal azofarado, de poco más de media vara de largo.
Cuatro candeleros de tres cuartas de largo, del mismo metal con las armas de la Casa y otros cuatro de madera que estaban en las Almonas.
Un atril de madera maqueado.
Dos cajones que sirven para guardar los ornamentos que sirven de altaritos colaterales del principal para revestirse el sacerdote, con sus frontales, que en el uno está el Santo Crucifijo arriba referido, y en el otro la Santísima Cruz.
Una imágen de talla de tres cuartas de alto de nuestra Señora de la Concepción con su corona de plata, la imagen estofada de colores y oro con su peana dorada, que es la que estaba en la Capilla de las Reales Almonas.
En los cajones de la de este Palacio hay los ornamentos siguientes:
(Citanse algunos de telas lisas, sin importancia, dos calices, etc.)
SIGUEN LAS PINTURAS. Una tabla embutida en la pared, en la meseta principal de la escalera, de ntra. Señora con el Niño Jesús, guarnecida de flores, con moldura dorada y cristal.