658 Dichoso aquel que no sabe lo que es vivir sin amparo; yo con verdá les declaro, aunque es por demás sabido, dende chiquito he vivido en el mayor desmparo.

659 No le mermam el rigor los mesmos que le socorren; tal vez porque no se borren los decretos del destino, de todas parten lo corren como ternero dañino.

660 Y vive como los bichos buscando alguna rendija; el güerfano es sabandija que no encuentra compasión, y el que anda sin dirección es guitarra sin clavija.

661 Sentiré que cuanto digo a algún oyente le cuadre. Ni casa tenía, ni madre, ni parentela, ni hermanos; y todos limpian sus manos en el que vive sin padre.

662 Lo cruza éste de un lazazo lo abomba aquél de un moquete, otro le busca el cachete, y, entre tanto soportar, suele a veces no encontrar ni quien le arroje un zoquete.

663 Si lo recogen, lo tratan con la mayor rigidez; piensan que es mucho tal vez, cuando ya muestra el pellejo, si le dan un trapo viejo pa cubrir su desnudez.

664 Me crié, pues, como les digo, desnudo a veces y hambriento; me ganaba mi sustento, y ansí los años pasaban; al ser hombre me esperaban otra clase de tormentos.

665 Pido a todos que no olviden lo que les voy a decir; en la escuela del sufrir he tomado mis leciones, y hecho muchas reflesiones dende que empece a vivir.

666 Si alguna falta cometo la motiva mi inorancia; no vengo con arrogancia y les diré, en conclusión, que trabajando de pión me encontraba en una estancia.

667 El que manda siempre puede hacerle al pobre un calvario; a un vecino propietario un boyero le mataron, y aunque a mí me lo achacaron salió cierto en el sumario.