1011 Y decían en los jogones como por chocarrería: "Con La Bruja y Picardía van a andar bien las raciones."
1012 A mí no me jué tan mal, pues mi Oficial se arreglaba; les diré lo que pasaba sobre este particuiar.
1013 Decían que estaba de acuerdo La Bruja y el provedor, y que recebía lo pior; puede ser, pues no era lerdo.
1014 Que a más en la cantidá pegaba otro dentellón, y que por cada ración le entregaban la mitá.
1015 y que esto lo hacía del modo como lo hace un hombre vivo: firmando luego el recibo, ya se sabe, por el todo.
1016 Pero esas murmuraciones no faltan en campamento. Déjenme seguir mi cuento, o historia de las raciones.
1017 La Bruja las recebía, como se ha dicho, a su modo; las cargabamos, y todo se entriega en la mayoría.
1018 Sacan allí en abundancia lo que les toca sacar, y es justo que han de dejar otro tanto de ganancia.
1019 Van luego a la compañía; las recibe el Comendante, el que, de un modo abundante, sacaba cuanto quería.
1020 Ansí la cosa liviana va mermada, por supuesto; luego se le entrega el resto al oficial de semana. Araña, ¿quien te arañó? Otra araña como yo.