—Lo mismo una docena que dos.

—Yo creí que siempre se tomaban nones.

—Tome usted nones.

—Así me parece mejor. Y ¿de cuánto tiempo?

—Hasta que usted tirite de frío.

—Y mientras esté de baños, ¿podré tomar fresco?... porque á mí me gusta mucho.

—Á mí también en este tiempo.

—¿Luego cree usted que podré tomarlo?

—Á todas horas.

—¿Antes del baño también?