—Y yo tamién—contesta el otro con idéntica mímica.

—Pero las mías tendrán miel.

—Y las mías azúcara, que es mejor.

—Pues en mi casa hay guisao de carne y pan de trigo pa con ello….

—Y mi padre trijo ayer dos basallones … ¡más grandes!…

—Mi madre está en la villa ascar manteca, pan de álaga y azúcara…, y mi padre trijo esta meodía dos jarraos de vino blanco, ¡más güeno! Y toos los güevos de la semana están guardaos pa hoy…, má e quince, así de gordos…. Ello, vamos á gastar en esta noche-güena veintisiete rialis que están agorraos.

—¡Miá qué cencia! Mi padre trijo de porte cuatro duros y dimpués dos pesetas, y too lo vamos á escachizar esta noche…. ¿Me guardas una tejá de guisao y te doy un piazo de basallón?

—¡No te untes!… Y tú no tienes un hermano estudiante que venga esta tarde de vacantes, y yo sí.

—Pero tengo un novillo muy majo y una vaca jeda que da seis cuartillos de leche…. ¡Tenemos pa esta noche más de ello!…

—¡Ay Dios! ¿Quiés ver ahora mesmo dos pucheraos de leche? Verás, verás….