Dijo; y sin esperar la respuesta, puso su cestuco en el suelo; imitáronle sus poderdantes, y se fueron en tropel á la calle, tan poco satisfechos del valor de sus ofrendas, como de la soflama del arrumbado fiel de fechos, de quien se habían prometido cosa mejor.

Pues bien, mutatis mutandis, aquí se está dando un caso muy semejante al caso de la aldehuela de mi cuento, y por eso precisamente le he sacado á relucir. Tú, comensal perínclito, admirado compañero y amigo del alma; tú eres (y perdona el modo de señalar) el señorón pudiente y campechano; nosotros los congregados en tu derredor para festejarte sin agredirte; los pardillos de la aldehuela, hombres de índole sana y animosos, muchos de ellos un tanto dados al vicio de las letras, y todos, en conjunto, admiradores fervientes de los grandes maestros, como tú, en el arte de cultivarlas; y yo, el arrumbado fiel de fechos que aceptó, en mal hora, el encargo de echarte la soflama, y que al llegar el fiero instante de cumplir su cometido, siente, congojoso y trasudando, que le falta la palabra, y se le cuaja la voz en el gaznate, y nada sabe del paradero de sus ideas, para decirte, siquiera, á lo que viene.

En tan negro trance, dejándome de retóricas inútiles, y atento sólo al cumplimiento fiel del honroso mandato, llamo tu consideración, con el respeto debido, no hacia los humildes cestucos de nuestras pobres ofrendas, sino al hondo sentimiento que palpita en nuestros corazones al presentártelas, á la buena amistad, á la admiración fervorosa y al cariñoso respeto que te consagramos.

Todo esto, y otro tanto más que se siente mejor que se explica, junto y en una pieza, sazonado al calor de nuestro regocijo, y entre fragantes hojas de laurel virgen que tan profuso crece en el florido suelo de la tierruca, que ha dilatado sus linderos al henchirse de noble vanidad desde que la diputaste por tu segunda patria; todo esto, repito, te ofrecemos, y te lo sirvo yo con alma y vida, como plato final de este agasajo cariñoso, en la salsa de mi oficio.

NOTAS:

[6] Leído en un banquete ofrecido á D. B. Pérez Galdós por sus amigos de Santander.

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