—¿Antes del baño también?

—Y después del baño.

—¿Y para el desayuno también?

—También para el desayuno.

—¡Caramba!... Y ¿qué fresco elegiré?

—El que corra.

—¿Y si corren varios?

—Los toma Vd. todos.

—¡Hombre, será mucho! Yo prefiero la merluza sola.

—¡Ah! vamos. Vd. me hablaba del pescado.