Esto para los días festivos y grandes solemnidades.

Para los días de labor:

Otro casaquín, incoloro, que soltaba la estopa de los entreforros por todas las costuras y poros de su cuerpo;

Otro corbatín, de terciopelo negro, demasiadamente trasquilado;

Otro chaleco, de mahón de color de barquillo;

Otro pantalón, «de pulga», con más pasadas que un pasadizo;

Otro sombrero de copa, forrado de hule;

Unas zapatillas de badana, y

Un par de abarcas de hebilla para cuando llovía.

Como ornamentos especiales y prendas de carácter: