DESCUBRIMIENTO DE LA MAR DEL SUR

ERA Vasco Núñez de Balboa hombre que no sabia estar parado; y aunque tenia pocos españoles para los muchos que menester eran, segun don Carlos Panquiaco decía, se determinó ir a descobrir la mar del Sur, porque no se adelantase otro y le hurtase la bendicion de aquella famosa empresa, y por servir y agradar al Rey, que dél estaba enojado. Aderezó un galeoncillo que poco antes llegara de Santo Domingo, y diez barcas de una pieza. Embarcóse con ciento y noventa españoles escogidos, y dejando los demás bien proveidos, se partió del Darien, 1.º de setiembre año de 13. Fué a Careta, dejó allí las barcas y navío y algunos compañeros. Tomó ciertos indios para guía y lengua, y el camino de las sierras que Panquiaco le mostrara. Entró en tierra de Ponca, que huyó como otras veces solia. Siguiéronle dos españoles con otros tantos caretanos, y trajéronle con salvoconducto. Venido, hizo paz y amistad con Balboa y cristianos, y en señal de firmeza dióles ciento y diez pesos de oro en joyuelas, tomando por ellas hachas de hierro, cortezuelas de vidrio, cascabeles y cosas de menos valor, empero preciosas para él. Dió tambien muchos hombres de carga y para que abriesen camino; porque como no tienen contratación con serranos, no hay sino unas sendillas como de ovejas. Con ayuda, pues, de aquellos hombres hicieron camino los nuestros, a fuerza de brazos y hierro, por montes y sierras, y en los rios puentes, no sin grandísima soledad y hambre. Llegó en fin a Cuareca, do era señor Torecha, que salió con mucha gente no mal armada, a le defender la entrada en su tierra si no le contentasen los extranjeros barbudos. Preguntó quién eran, qué buscaban y a do iban. Como oyó ser cristianos, que venian de España, y que andaban predicando nueva religion y buscando oro, y que iban a la mar del Sur, díjoles que se tornasen atrás sin tocar a cosa suya, so pena de muerte. Y visto que hacer no le querian, peleó con ellos animosamente. Mas al cabo murió peleando, con otros seiscientos de los suyos. Los otros huyeron a mas correr, pensando que las escopetas eran truenos, y rayos las pelotas; y espantados de ver tantos muertos en tan poco tiempo; y los cuerpos, unos sin brazos, otros sin piernas, otros hendidos por medio, de fieras cuchilladas. En esta batalla se tomó preso un hermano de Torecha en hábito real de mujer, que no solamente en el traje, pero en todo lo al, salvo en parir, era hembra. Entró Balboa en Cuareca; no halló paz ni oro, que lo habian alzado antes que pelear. Empero halló algunos negros esclavos del señor. Preguntó de dónde los habian, y no le supieron decir o entender mas de que habia hombres de aquel color cerca de allí, con quien tenian guerra muy ordinaria. Estos fueron los primeros negros que se vieron en Indias, y aun pienso que no se han visto mas. Aperreó Balboa cincuenta putos que halló allí, y luego quemólos, informado primero de su abominable y sucio pecado. Sabida por la comarca esta victoria y justicia, le traian muchos hombres de sodomía que los matase. Y segun dicen, los señores y cortesanos usan aquel vicio, y no el comun; y regalaban a los alanos, pensando que de justicieros mordian los pecadores; y tenian por mas que hombres a los españoles, pues habian vencido y muerto tan presto a Torecha y a los suyos. Dejó Balboa allí en Cuareca los enfermos y cansados, y con sesenta y siete que recios estaban, subió una gran sierra, de cuya cumbre se parecia la mar austral, segun las guias decían. Un poco antes de llegar arriba mandó parar el escuadron, y corrió a lo alto. Miró hacia mediodía, vió la mar, y en viéndola arrodillóse en tierra y alabó al Señor, que le hacia tal merced. Llamó los compañeros, mostróles la mar, y díjoles: «Veis allí, amigos míos, lo que mucho deseábamos. Demos gracias a Dios, que tanto bien y honra nos ha guardado y dado. Pidámosle por merced nos ayude y guie a conquistar esta tierra y nueva mar que descobrimos y que nunca jamás cristiano la vido, para predicar en ella el santo Evangelio...»

FIN

ÍNDICE

Págs.
Capítulo[I.][Visión de Extremadura.][9]
»[II.][El sello andaluz.][19]
»[III.][Plus Ultra.][33]
»[IV.][Los españoles en América.][41]
»[V.][El origen heroico de América.][55]
»[VI.][El Cid como precursor de los conquistadores de América.][63]
»[VII.][La codicia.][75]
»[VIII.][Las riquezas.][87]
»[IX.][El valor.][99]
»[X.][El conquistador brillante.][113]
»[XI.][Francisco Pizarro.][131]
»[XII.][Los capitanes.][153]
»[XIII.][El sentido de América.][163]

APÉNDICES

[I.][El amaneramiento histórico.][183]
[II.][Los pilotos cantábricos.][189]
[III.][Ejemplo de una recluta de conquistadores.][199]
[IV.][Ejemplo de una batalla en el Nuevo Mundo.][205]
[V.][Descubrimiento del Pacífico.][215]