El habitante de Colombia que no ha viajado en Europa, no tiene idea de las formas de este continente, con solo imaginar valles y llanuras, lagos y rios, bosques y praderas, montañas y mares. El aspecto de los paisajes es absolutamente distinto, aun en zonas análogas por su latitud ó elevacion, como es distinta la composicion geológica de los dos continentes en su corteza exterior. En los Andes la hermosura principal está en la grandiosidad del conjunto,—de los vastos panoramas, las inmensas selvas ó pampas, mas ó ménos desiertas ó salvajes, que parecen océanos interiores, en contraste con estupendas cordilleras que siguen la coordinacion general de un sistema. Allí los pormenores son poco severos, los relieves poco acentuados (permítaseme el neologismo) y el espectáculo de la naturaleza tiene cierta uniformidad imponente, á veces monótona, que agrada mas de léjos que de cerca.
En los Alpes y las montañas que corresponden á su sistema irregular y trunco, la grandiosidad está mas en los pormenores que en el conjunto; en el contraste de lo natural y social, que produce variedades infinitas; en la severa estructura de las rocas abruptas, las hoyas y ramblas estrechas y profundas, los abismos insondables, los picos desnudos en forma de agujas, las neveras fascinadoras y llenas de piélagos (de muy diversa composicion que las colombianas), la multiplicidad de los lagos, y sobre todo la estrechez de los horizontes.
En Colombia se registra desde cualquier altura algun ancho valle, algun vasto anfiteatro de faldas sin violento declive, alguna selva inmensa, algun largo cordon de montañas en direccion regular, alguna pampa en cuyo horizonte luminoso y sin límites se pierde la mirada como en el Océano. En Europa todos los horizontes continentales, excepto los que es extienden hácia el bajo Danubio, son reducidos, y en cada panorama lo inmenso está reemplazado por todo lo que es saliente, condensado y enérgico. El mundo colombiano es un mundo de grandes rasgos y formas, de síntesis topográfica; el europeo, es un mundo de pormenores ó análisis.
Aunque pudiera decirse que Suiza no tiene en realidad sino dos formas generales,—las montañas y las planicies, mas ó ménos interrumpidas,—es exacta la division que se hace del país en tres sistemas topográficos que se enlazan entre sí: la zona de los Alpes, la de las Planicies y la del Jura; la primera oriental, la segunda central y la tercera occidental. Las tres zonas giran en una direccion generalmente paralela de sur á norte. Pero es de notar una curiosa diferencia: miéntras que las mayores alturas de los Alpes se hallan al sur, de modo que sus grupos y eslabones van decreciendo á medida que se acercan al norte, hácia el lago superior de Constanza, las cadenas regulares del Jura, derivadas de los Alpes saboyardos, son mas bajas al sur y se elevan a proporcion que se acercan al Rin en la direccion norte.
Partiendo límites con Francia al sur, por la Saboya septentrional, y al este, por los departamentos del Jura; con el gran ducado de Báden y los reinos de Wurtemberg y Baviera, al norte y nordeste; con Austria, por el Tirol, al este, y con Italia al sud-sudeste,—el territorio suizo mide 41,170 kilómetros cuadrados de superficie, 384 kil. de longitud extrema (del este al oeste) y 200 kil. de latitud, de sur á norte. La hoya ó cuenca multiforme de Suiza está determinada por los Alpes y el Jura, montañas que, enlazadas al sur de Ginebra, no obstante la ruptura del Ródano, describen dos cuerdas irregulares, idealmente paralelas, cuyos extremos reposan al Norte, en cuanto á Suiza, en Schaffhouse y la punta superior del lago de Constanza, encerrando así todo el país.
Suponed dos ondas sólidas encadenadas, la una colosal, que al descender produce una vasta hoya sinuosa ó quebrada en mil pliegues, y vuelve á levantarse adelante para reproducir su forma general en otra onda mucho menor, que al descender á su turno se disuelve en una serie de planos inclinados y llanuras, tal es la estructura de Suiza. La grande onda es la cadena de los Alpes que va descendiendo de oriente á poniente, como de sur á norte, en escalones despedazados y rugosos, para descansar en una hoya intermediaria, region de planicies y bajas montañas. En seguida el terreno se levanta de nuevo hácia el occidente, tambien en escalones, forma las cadenas del Jura, y al llegar á los puntos culminantes desciende sobre Francia, en anfiteatros y planos inclinados, para perderse en los valles del Doubs y el Ain.
Los dos sistemas de montañas difieren en todo. En los Alpes no hay ni paralelismo de cadenas ni enlace alguno de formas regulares ó sostenidas. Es una serie de seis grupos colosales ligados por ramificaciones tortuosas, despedazadas y revueltas, cuyos innumerables estribos y contrafuertes se desprenden en todas direcciones. De ahí provienen numerosos sistemas hidrográficos enteramente distintos y aun opuestos, que corresponden á las hoyas del Rin, el Danubio, el Po y el Ródano. En los Alpes el granito es el elemento casi único de las formaciones geológicas, y así como en la orografía falta la regularidad de formas y direcciones, en la estructura de las rocas son rarísimas las estratificaciones regulares y horizontales. Allí se encuentran los terribles ventisqueros, los páramos desiertos y sombríos, las neveras perpetuas de movimiento misterioso, tan vastas y grandiosas que algunas miden hasta 18 leguas de longitud en varias direcciones, abarcando mas de la décima parte de la superficie del país. Las elevaciones son generalmente muy considerables, contándose muchas de 3, 4 y 4,500 metros sobre el nivel del mar. En esas cimas reina el invierno perpetuo, con mas rigor que en los polos; el hombre está proscrito de allí; la vegetacion ofrece la mas variada escala de gradaciones que es posible en la zona templada del hemisferio boreal.
Es de los Alpes suizos que surgen casi todos los grandes rios de Europa, llevando la fecundidad y el movimiento á las comarcas mas opuestas. El solo grupo complicado y maravilloso que, por un sistema de enlaces, se extiende desde el extremo oriental del San-Gotardo hasta las alturas de Sidelhorit (pasando por Matthorn y Gries, Diechterhorn y Grimsel), da orígen á los siguientes rios que toman las mas opuestas direcciones:
Al sur, el Tesino, el Maggia y el Tosa y Toccia, que llevan sus aguas al lago Mayor y constituyen luego el caudal principal del Po.
Al sud-oeste, el Ródano, que va á llenar la cuenca magnífica del lago Leman ó de Ginebra, y sigue su curso por Francia hasta el golfo de Lyon.