El territorio está naturalmente dividido en tres regiones que tienen su aspecto y vegetacion particulares. En la montañosa, principalmente del lado del Jura, se ven ricos prados naturales, poblados de pastores, ganados, queserías y chalets, y de extensos y espesos bosques de pinos, hayas y abetos explotados para el comercio de maderas. En las faldas y planicies ondulosas del sistema jorático, innumerables plantaciones de tabaco, cereales, lino y cáñamo, plantas oleaginosas y medicinales, crias de excelentes caballos, y bellísimos bosques ó huertos de árboles frutales muy aprovechados, tales como la higuera, el almendro, el olivo, el castaño, el manzano y el nogal. Por último, sobre la ribera del Leman (y en parte sobre las de los lagos de Neuchâtel y Morat) se extiende una ancha faja de mas de 50 kilómetros de longitud, cuyo suelo se compone de colinas suaves y planos inclinados hácia el lago; faja enteramente cubierta de viñedos innumerables y salpicada de villas ó pequeñas ciudades, aldeas, caprichosos caseríos y graciosas quintas ó habitaciones campestres. Es sobre esa larga faja que demoran casi todos los centros de poblacion mas importantes, cuyos campanarios, casas y terrazas se miran en el límpido y azul espejo del Leman. La explotacion de bancos de sal gemma y fuentes saladas y de ricas minas de asfalto, mármoles, hierro, piedras importantes, azufre, hulla y otras sustancias, le da tambien al Canton, en notable proporcion, el carácter de minero[14].
[14] Se hace tambien en las montañas un considerable cultivo de genciana, sustancia que se destila y exporta en gran cantidad.
La poblacion de Vaud, que en 1837 era de 183,582 individuos, y en 1850 de 199,575, subió en 1860 á 213,606. Cerca de la vigésima parte se compone de ciudadanos de otros cantones y unos 3,500 extranjeros. La religion reformada ó calvinista es la que profesa la inmensa mayoría de los habitantes, en términos que solo cuatro pequeños distritos son principalmente católico-romanos, no excediendo su número de unos 7,000 en todo el Canton y de 400 el de los judíos. Si bien se hablan algunos dialectos en que entran mas ó ménos las lenguas francesa y alemana y algunas palabras de idiomas indígenas extinguidos, el frances es el idioma social y oficial de los Vaudenses. Sinembargo, no es difícil distinguir por el acento la diferencia entre un habitante del país y un frances.
La poblacion de Vaud se distingue por su moralidad, su amor á la paz y el trabajo, su carácter dulce y honrado, su espíritu de investigacion, independencia personal, fraternidad ilustrada y liberalismo democrático. Admira realmente la calma y sinceridad de conciencia con que el pueblo vaudense delibera y resuelve, reunido en comicios, sobre los intereses públicos, y el entusiasmo perseverante con que se sostienen allí, en todas las ciudades y villas, numerosas asociaciones científicas, literarias, industriales, patrióticas, etc., que gozan de plena libertad y ejercen fecunda accion sobre el progreso moral, intelectual y material. Los ferrocarriles y caminos, la navegacion de los lagos, las escuelas populares, los colegios, museos y bibliotecas, los institutos de caridad, beneficencia, crédito y economía, y cuantos pueden distinguir á una sociedad civilizada, son atendidos con gran solicitud por las autoridades y los ciudadanos, y no hay progreso que no encuentre acogida simpática entre los Vaudenses, dignos émulos de los Ginebrinos.
La historia de Vaud tiene mucha analogía con la de Ginebra: la misma sucesion de conquistas y dominaciones bajo los Romanos, los Bárbaros, los Francos y Burguiñones, los condes de Saboya, los obispos y condes del país, y los Franceses desde 1798 hasta 1814. Sinembargo, Vaud estuvo sometido en los últimos siglos (de 1536 á 1798) á la dominacion de Berna, que no llegó á pesar sobre Ginebra. La revolucion francesa independizó al país de Vaud respecto de Berna, haciéndolo figurar en diversas combinaciones de Napoleon. Así, de 1798 á 1803 fué primero República lemánica; despues hizo parte de la República rodánica (bajo la proteccion francesa), y al cabo fué Canton independiente confederado á Suiza. Su constitucion con este carácter data de 1803, ratificada luego por los tratados de 1815. Por lo demas, los Vaudenses han sido poco belicosos, como lo indica la ausencia de fortificaciones en sus principales ciudades, excepto en Losana (donde las han demolido) y en la pequeña ciudad interior de Romont.
La poblacion vaudense está muy esparcida en los campos y en pequeñas ciudades, aldeas y distritos, circunstancia que explica bien el esmero con que están cultivadas todas las campiñas, graciosamente salpicadas de casas de labor y alegres quintas.
El Canton está dividido en 19 circúitos político-judiciales, 60 círculos electorales con jueces de paz, y 388 distritos ó comunes con municipalidad, aparte de las aldeas que, por su pequeñez, carecen de personalidad política. Así, el término proporcional es de unos 500 habitantes por distrito.
Los centros político-sociales mas importantes del Canton son diez, de los cuales siete corresponden á la hoya del Ródano y tres á la del Aar ó el Rin. Los primeros son:
Losana, ciudad algo industrial, que cuenta cerca de 20,500 habitantes.
Vevey, centro muy fabril y comercial, con 5,500.