CAP. II.—LIEJA Y EL BRABANTE.—Poblacion y panorama de Lieja.—Importancia industrial de la ciudad.—Su aspecto interior y sus monumentos.—Tirlemont.—Lováina.—Malínas. 375

CAP. III,—AMBÉRES.—Aspecto general de la ciudad.—Comercio y bellas artes.—Carácter múltiple de Ambéres.—Sus calles, monumentos, museos y curiosidades. —Jardines y paseos 384

CAP. IV.—BRUSÉLAS.—La sociedad belga bajo el punto de vista político.—Estructura general de Brusélas.—El periodismo y la librería.—Fisonomía moral de Brusélas;—su poblacion.—Monumentos civiles;—la casa municipal,—varios palacios.—Monumentos religiosos.—Museos, bibliotecas y estatuas públicas.—Jardines científicos. 395

CAP. V.—EL PAÍS FLAMENCO.—Idea general de Flándes.—La raza, la literatura y el arte flamencos.—Gante: su estructura y sus alderredores.—Monumentos é institutos civiles; el Beffroi y sus tradiciones.—Monumentos é institutos religiosos; el «Béguinage.»—Objetos de arte; el Museo de pinturas; el Jardin botánico y el zoológico. 405

CAP. VI.—LA REGION MARÍTIMA.—La ciudad de Brujas; aspecto general.—Monumentos é institutos diversos.—Objetos de arte y prácticas religiosas.—Ostende; su panorama; sus baños; su sociedad.—El comercio y la pesca de los Belgas. 417

CAP. VII.—DE OSTENDE A PARIS.—El nor-oeste de Bélgica.—Courtrai y la frontera.—La ciudad de Lila.—Donai.—Arras. 426

INTRODUCCION.

La buena descripcion de un viaje, aunque requiere ciertas condiciones poco vulgares, es un trabajo ménos laborioso de lo que generalmente se piensa. Pero viajar, ó saber viajar es un arte mas delicado y difícil de lo que á muchos parece. Cuando se viaja puramente por gozar y sacudir el fastidio, no se hace otra cosa que vagar en un país ó vegetar moviéndose. El pseudo-viajero, impelido por una curiosidad sin consecuencias, se parece entónces á la hoja que flota en el torbellino de un huracan, sin tendencia propia ni significacion.

El viaje es un arte complejo de investigacion metódica al mismo tiempo que de capricho inteligente. Él requiere, por una parte, cualidades de viva impresionabilidad, imaginacion poética, severo criterio, curiosidad de observacion y libertad de espíritu, conjuntamente; y por otra, tiempo, dinero, paciencia, conocimiento de las lenguas y ciertas ventajas aplicables al país que se visita.

Por eso, al emprender una serie de excursiones, mas bien que viajes, en Europa, he comprendido bien, sin alucinarme, las desventajas de mi posicion personal. Colombiano de nacimiento, aunque cosmopolita por mis convicciones, le pertenezco ante todo á mi patria colombiana, de la cual no puedo estar por largo tiempo ausente. Pero ansioso de buscar la verdad, siguiendo y comparando el movimiento vario de los pueblos mas adelantados en civilizacion, he tenido que conciliar dos necesidades igualmente imperiosas.—No pudiendo disponer de mas de cinco años en Europa, he tenido forzosamente que reducirme al estudio atento de las dos sociedades mas adelantadas—Francia é Inglaterra,—y en cuanto á las demas, hacer rápidas excursiones que me permitan palpar y comprender apénas los hechos mas característicos y sobresalientes, las formas ó los fenómenos mas visibles de la civilizacion europea. Es del conjunto de esas grandes formas que un hijo del Nuevo Mundo, ansioso de luz pero sin experiencia, puede obtener la nocion sintética del giro y de la índole de esa civilizacion.