Copa de mago que el capricho torna

en hiel para los míseros, y en férvido

tokay para el feliz. La vida es grave,

y hasta el pomo ruin la daga hundida;

al flojo gladiador clava en la arena.

No es hermosa

la fruta en la mujer, sino la estrella.

La tierra ha de ser luz, y todo vivo

debe en torno de sí dar lumbre de astro.

¡Sólo las flores del paterno prado