Sobre el placer de poseer lo hermoso, que mejora y fortifica, está el placer de poseer lo hermoso, que nos deja contentos de nosotros mismos.
Alhajar la casa, colgar de cuadros las paredes, gustar de ellos, estimar sus méritos, platicar de sus bellezas, son goces nobles que dan valía a la vida, distracción a la mente y alto empleo al espíritu.
Se siente correr por las venas una savia nueva cuando se contempla una nueva obra de arte.
La tristeza pone en el alma prematura vejez.
No hay nada más temible que los apetitos y las cóleras de los ignorantes.
Un libro, aunque sea de mente ajena, parece cosa como nacida de uno mismo, y se siente uno como mejorado y agrandado con cada libro nuevo.
Manda sólo, y mandará siempre de veras, el que haya traído consigo de la naturaleza el derecho de mandar.
Un cajista es un hermano; y como el brazo de los autores, que deben cuidar y mimar bien sus brazos.
La herencia en la vida animal es la transmisión de los elementos de una existencia determinada de un individuo a otro.
La vida es sutil, complicada y ordenada, aunque parezca brusca, simple y desordenada al ignorante.