Senta, sentes, senta, sentim, sentíu, senten.

Los demás verbos terminados en entir, inclusos los derivados de sentir, se conjugan generalmente como regulares.

La mayoría de los que tienen o en su penúltima sílaba, la cambian en u en las personas en que los anteriores mudan la e en i y se ajustan á éstos en sus terminaciones:
Cosir y fochir, por ejemplo, se conjugan como llechir.
Bollir, collir y moñir, como los en eñir.
Tosir se conjuga como eixir, pero los pretéritos suelen hacerse siempre regulares.
Rostir, como vestir.

Morir tiene las mismas desinencias que los verbos acabados en eñir, tanto en las comarcas centrales como en las extremas del reino; pero se conjuga de manera muy diferente en unas y otras en lo relativo á sus letras radicales: en la casi totalidad de las provincias de Alicante y Castellón conserva la raíz mor en todos los tiempos y personas, mientras que en la capital y su comarca y en algunas otras poblaciones cambia aquélla en muy en los mismos tiempos que en los verbos en eñir se cambia la e en i (excepto en el presente de indicativo); en Valencia, por ejemplo, se dice yò muyc, tu mòrs, ell mòr, yò muyga, tu muygues, ell muyga; en Alicante y Castellón, yò mòrc, tu mòrs, ell mòr; yò mòrga, tu mòrgues, ell mòrga.

Dormir y sus compuestos se conjugan también como los en eñir, pero en unas personas conservan la m radical y en otras la pierden; sus irregularidades son éstas:

Presente de indicativo

Dòrc, dòrms, dòrm, dormim, dormíu, dòrmen.

Pretérito perfecto

Dorguí, dorgueres, dorgué, dorguérem, dorguereu, dorgueren.

Imperativo