Masbate.—Próxima á las costas de Luzón; en sus feraces territorios apacentan las más famosas ganaderías del Archipiélago.

Mindoro.—Muy extensa, pero tan despoblada, que sólo cuenta con unos 67.000 habitantes en los 10.167 km. superficiales que la constituyen.

La riqueza forestal de esta isla es tan grande y variada, que puede compensar con exceso las dificultades que la roturación presentara para el cultivo de sus campos, efectuado por una inteligente explotación agrícola.

Allí abundan las maderas preciosas, representadas por el ébano y sándalo: las de utilidad, como el molave, dungón, ipil y otras, que aparte su aplicación en las edificaciones urbanas alcanzarían gran estima si llegasen á ser empleadas en la construcción de líneas férreas.

El Ilang-Ilang, ese árbol precioso que en la esencia de su flor, no sólo encierra el más preciado de los perfumes, sino también un elemento de riqueza, forma en Mindoro bosques extensos donde la codicia del hombre, ciega por el deseo del lucro, no se contenta con el producto de la flor, y destruye miles de plantas para obtener de su jugo una pequeñísima parte del codiciado líquido; exígua recompensa que pone de manifiesto él exceso de avaricia, la falta de sentido práctico que se observa en la explotación de los veneros de riqueza que atesora el Archipiélago.

La despoblación de esta isla está plenamente justificada.

Los moros necesitaban un punto de apoyo y refugio en el progresivo desarrollo que hacia el N. del Archipiélago daban contínuamente á sus periódicas excursiones piráticas, y ésto lo encontraron sin tener que vencer grandes resistencias, en las magníficas ensenadas de Mamburao y Paluan, donde se mantuvieron hasta nuestro siglo.

Los naturales, sujetos á la más terrible esclavitud, emigraron á las provincias próximas, quedando reducida la población á los infieles, que parapetados en lo abrupto de los montes, supieron mantener su independencia.

Samar.—La más próxima á Luzón, de la que sólo le separa el estrecho de San Bernardino. Hace cincuenta años la isla de Samar estaba casi despoblada, siendo grande el atraso de su reducido número de habitantes. La asombrosa fertilidad del suelo ha hecho afluír á ella gran número de capitales dedicados exclusivamente á las explotaciones agrícolas, donde se cosechan con excelentes resultados todos aquellos productos que, como el café y tabaco, se prestan más á la exportación.

Samar goza de tan excelente salubridad, y sus terrenos admirables son tan ricos y de topografía tan adecuada para el cultivo, que al fundarse hace pocos años una colonia agrícola compuesta de peninsulares exclusivamente, procedentes del regimiento de Artillería que guarnece á Manila, fué elegido por unanimidad como punto el más adecuado y donde podían esperarse más brillantes resultados, esperanza que los hechos han coronado del éxito más completo.