Los saurios son abundantísimos, tanto en el mar como en los ríos, esteros y lagunas.

El caimán, terrible animal que llega á alcanzar un tamaño gigantesco (5 á 6 metros de largo y hasta medio de ancho), causa infinidad de víctimas entre los indios.

Es de aspecto repugnante y de una ferocidad extremada, teniendo especial predilección por los perros, á los que acecha en el momento que los siente próximos.

Algunos indios cazan el caimán en su propio elemento: para ésto se arrojan al agua armados de un fuerte bolo y de un trozo de madera dura afilado por los dos extremos.

Cuando están cerca del caimán y abre éste la boca para engullirle, el cazador introduce el brazo armado con el palo, cuidando de que los extremos afilados se apoyen cada uno en una mandíbula, impidiendo de este modo que pueda cerrarla, y en esta forma le hacen morir ahogado.

Estos animales serían muy numerosos, á no ser porque el padre encuentra en los hijos un apetitoso manjar que consume con frecuencia, á pesar de los cuidados de la madre.

Chacón, pequeño lagarto inofensivo que sólo gusta de los lugares habitados: tienen un canto extraño, pues consiste en repetir su nombre de un modo monótono y acompasado; sus uñas son finas y agudas y de ellas se valen para andar por la pared, el techo y cualquier otro sitio por plano que sea.

Para desterrarlos de un punto donde se hagan molestos no hay cosa mejor que el humo del tabaco, con el que se asfixian y mueren.

Iguana, lagarto grande verdoso que abunda en los ríos: es inofensivo, excepto una variedad del río Grande, que es tan terrible como el caimán.

Dragón volador, lagarto pequeño que tiene adherida á la espalda dos alas membranosas, de las que se vale para dar cortos vuelos. Se dice ser venenosa su mordedura.