De las demás clases del grupo de los anillados, sólo habitan en los mares y ríos filipinos la de los anilidos, cuyos órdenes, tubérculos, dorsifranquios y abranquios, encierran entre otras especies las lombrices de tierra y las sanguijuelas, que abundan en todos los lagos y riachuelos de tan riquísimo Archipiélago.
Moluscos.
Importantísimo es este grupo en Mindanao, no sólo por lo numeroso de sus especies, sino porque constituye la pesca de ellos una industria productiva y susceptible cada día de asombroso desarrollo.
Los moluscos ó malacozoarios se dividen en seis clases: afalópodos, pterópodos, gasterópodos, acífalos, tunicarios ó braquiópodos y carrópodos ó briozoarios.
Aunque todavía no se hallan por completo exploradas las islas Filipinas, su fauna malacológica cuenta en la actualidad con 2.500 especies de moluscos marinos y 586 terrestres y fluviátiles, motivando tal abundancia la célebre frase de Kiseluz, consignada en su Manual de Conchiología, de que las islas Filipinas son el paraíso de los moluscos.
Entre los cefalópodos hay especies de sus órdenes dibranquiales y tetrabranquiales, que como el pulpo, calamar, la jibia y el nautilus, viven en aquellos mares.
Los géneros más notables de los pterópodos son los llamados Clio, Puenmodermon, Hyaloca y Limacina, abundantes en el Archipiélago.
Pero los gosterópodos, con sus nueve órdenes, pulmonados, undibranquios, imfirobranquios, tectibranquios, pectinbranquios, tubulibranquios, gentibranquios, ciclobranquios y heterópodos, constituyen la clase de los moluscos más numerosa de Filipinas y un manantial inagotable de variada y suculenta alimentación, á la par que conchas caprichosísimas por sus colores matizados y originales formas.
Los lamelibranquios, braquiópodos, órdenes únicos de la clase de los acéfalos, también cuentan con numerosísimas especies en Filipinas.