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Mis viñas cuide...»
MINERVA.
(En alta voz.)
¡Silencio! ¿No ves que el poderoso JÚPITER ha de hablar?
SILENO.
¿Y qué? ¿Se ha enfadado el vencedor de los Titanes? Los Dioses toman el néctar: por consiguiente, puede cualquiera expresar su alegría de la manera como le plazca; pero ya veo que mi discípulo te ha ofendido y tomas por pretexto ...
MOMO.
(Con voz socarrona.)
Defiéndele, SILENO, porque no digan que tus discípulos son unos impertinentes.