JUNO.

(En alta voz.)

¡Esposo! ¿Por qué permites que nos insulte así este mónstruo deforme y feo? Échale del Olimpo, pues su aliento infesta. Además ...

MOMO.

¡Gloria á JUNO, que nunca insulta, pues sólo me llama feo y deforme! (Los dioses se rien.)

JUNO.

(Palidece, su frente se arruga, y lanza una fulminante mirada á todos, especialmente á MOMO.)

¡Calle el dios de la burla! ¡Por la laguna Stygia! ... Pero dejemos eso, y hable MINERVA, cuya opinión ha sido siempre la mía desde lejanos tiempos.

MOMO.

¡Sí! Otra como tú ilustres mequetrefes, que os halláis allá donde no debéis estar.