Y solos sólo muertos queden velando allí,

No turbes su reposo, no turbes el misterio

Tal vez acordes oigas de citara ó salterio,

Soy yo, querida Patria, yo que te canto á ti.

Y cuando ya mi tumba de todos olvidada

No tenga cruz ni piedra que marquen su lugar,

Deja que la are el hombre, la esparza con la azada,

Y mis cenizas antes que vuelvan á la nada,

El polvo de tu alfombra que vayan á formar.