Dia 28. A la una de tarde salí de dicha poblacion, y á las oraciones llegué á la estancia de los Cerros Colorados, cuya estancia es de D. Manuel Antonio Perez Garcia, rumbo al E.2
Dia 1.º de Octubre. Salí de esta estancia á las diez de la mañana, y á las doce llegué á la estancia del Culenar, que es de D. Vicente de la Cruz y Bahamonde, y á la vista y orilla del gran rio de Maule, rumbo al E.2
A la una y media de la tarde continuè mi marcha, aguas arriba del citado rio, y caminé hasta las cuatro; rumbo al E.1 1/4
A las cinco de la misma tarde continuè mi marcha, y á un corto trecho me hallé al pié y orilla de la cuesta grande, que llaman del Almerillo, rumbo al E.1/8
NOTA. — Hasta este parage el camino es para coches, y todo este terreno no puede ser mejor de lo que es para todo, y muy poblado, con muchas frutas de la tierra y de Europa.
A las cinco y media de la tarde comencé á subir la cuesta del Almerillo, teniendo á la vista, y casi á la orilla de Maule. Para llegar á la cumbre gasté hora y media, despues de haber pasado dos arroyitos, que son, la Laja y la Quebrada de Arellano, que bajan de la cumbre de dicho cerro con bastante agua.1
A las siete de la noche comencé á bajarlo; pasé el arroyito, que tambien nace en la cumbre, al que llaman del Agua Fria, y de allí continuamos bajando. Llegué á la falda de la cuesta, y á la orilla del gran rio por la parte del E; y como fuesen las nueve de la noche, y hubiese en dicho parage todas las comodidades campestres, nos quedamos.1 3/4
NOTA. — Esta cuesta grande, ó del Almerillo, es una montaña muy larga y ancha, toda de robles de tres cualidades, y llega en algunos parages hasta la orilla del mar Pacífico. La subida y bajada no son del todo malas, pues que las hice con diez cargas sin incomodidad. Es verdad que el paso del arroyo de la Laja dista de un depeñadero y precipicio como de una vara; cuyo camino se debe componer, porque toda aquella cerrania es de piedras sueltas y mezcladas con tierra; cuya composicion no debe costar casi nada por su mucha facilidad. Pero, segun mi dictámen, en esta orilla y pascana deberia construirse una puente de piedra para atravesar el gran rio, que en este parage es muy angosto; con mucho caudal de agua, y la corriente á proporcion de ella, pues que es casi como una angostura. Segun relacion que tengo del camino de la otra banda, años pasados hubo en este parage un andaribel, porque la orilla de él permite galopar como en esta banda.
Dia 2. A la mañana salí de esta pascana, que llaman del Almerillo, hasta la orilla y paso del Rio chico de Claro: cuyo paso es muy malo, porque es de piedras muy grandes y con mucho descenso: la corriente es extraordinaria, rumbo al E.1/2
NOTA. — Al S de este paso, y rio Maule de por medio, entra el Gran Rio de la Puente de Piedra, el cual es mas caudaloso. El Rio chico de Claro es muy distinto del que pasé cuando hice mi entrada á la ciudad de San Agustin de Talca, porque este desemboca por los Morros, precipitándose en el rio Maule, pero antes abastece de agua á la ciudad de Talca, pasando por detras del convento de San Agustin, á la distancia de medio cuarto de legua, tiene poca agua; y en varios parages poca corriente, mientras al contrario el otro se precipita con una fuerza extraordinaria hasta su boca.
De la orilla del Rio chico de Claro, aguas arriba del de Maule, fuimos á la Viñilla, rumbo al E.1 1/2
NOTA. — En este corto terreno hay un arroyito que lleva su nombre, el cual sale de la serrania ya citada.
De la estancia de D. Ramon Ramirez (que es la Viñilla) al estero ó arroyito de las Garzas, rumbo al E.1 1/4
Del arroyito de las Garzas al andaribel, para pasar el rio de Maule, que está á la boca y entrada de la Quebrada del Enemigo, al que por otro nombre llaman de Curilinche, rumbo al E.1/2
NOTA. — En este parage se deja el gran rio Maule, y se camina quebrada y arroyo, aguas arriba, cuya subida suave es una montaña de robles como la antecedente, sin mas interrupcion que el paso de dicho rio. Advirtiendo que en todo este camino, aunque el terreno está casi despoblado, con todo no escasea de parras, higueras, manzanos, duraznos, membrillos y frutillas silvestres: y lo que me admiró mas fué el que se me asegurase que en la cumbre de los cerros, y en particular del cerro que llaman del Piojo, (que es el mas alto de este reino) hubiese una grande extension de terreno llena de manzanos, que llaman en el país peros joaquinos. Como dudase de esta verdad, mandé á los soldados y peones que fuesen á buscarlas; y algunos de ellos, me trajeron cuatro cargas, que mandé al Juez Real, subdelegado de la ciudad, para que las repartiera con mis amigos.
Dia 5. A las cuatro y media de la tarde salí de la isleta en que estaba parado, y por el rumbo del S cuarta SO, subí la quebrada por la misma orilla del Arroyo del Enemigo, ó de Curilinchi, y nos paramos á la hora de camino, despues de haber pasado cuatro veces el citado arroyo, el cual estaba lleno de cañas bravas, que llaman tacuaras, y los pasos malos del arroyo, aunque el camino era muy bueno: el todo de fácil composicion, porque este arroyo es angosto, y la madera al pié.1
NOTA. — Pasé la noche en la misma orilla del Arroyo del Enemigo, porque tenia pasto superior, aguadas buenas y leña en abundancia.
Dia 6. Salí de esta pascana á las seis de la mañana, siempre aguas y quebrada arriba del Enemigo, y con el rumbo ya citado subí y bajé la segunda cuestecita en una hora, á paso regular de cargas.1
De la falda de esta segunda cuestecita, caminando con el mismo rumbo, me hallé en otra falda, que es la que divide las aguas de esta montaña; las unas son las que corren para el rio Maule y se precipitan en el andaribel, y las otras, que tambien tienen un mismo naciente, que llaman del Arroyo de Salas, corren para el Rio Grande.2
De estas dos nacientes, aguas abajo de la Cañada de Salas, y que á corto trecho es arroyo, despues de haber bajado costeando el arroyo de Salas, y pasándolo tres veces y con pasos malos, me hallé en el mismo parage de los Ranchos caidos de Salas, en donde habia membrillos, duraznos y manzanos.1
NOTA. — Los ocho pasos de la quebrada, ó Arroyo del Enemigo, y los tres del Arroyo de Salas, son de fácil composicion; pues que el grande espacio de montañas que los rodean, lo facilita todo.
De los Ranchos de Salas, aguas arriba del Rio Grande de la Puente de Piedra, al arroyo del Carrizalito, rumbo al E.
Del Carrizalito á la Viñilla (arroyito), rumbo al E.1/2
Del de la Viñilla al de las Toscas, rumbo al E.1/2
NOTA. — De este paso bajamos á un hermoso prado, y á la orilla del N de Maule, cuyo parage se llama el Duraznito, rumbo al E.
De la Viñilla con el mismo rumbo, costeando siempre el rio de Maule, llegamos á la poblacion arruinada, llamada de la Viña de San Pedro, porque está al pié de un cerro grande que lleva este nombre.2
De la Viña de San Pedro al arroyo de los Ciprés, rumbo al E.1/2
Del de los Ciprés, subiendo una cuestecita, y bajada esta, nos hallamos en el Arroyito Malo.1/4
Del Arroyito Malo al arroyo de la Casa de Piedra.1/2
De la Casa de Piedra á la bajada del Durazno, y á la orilla del Gran Rio de la Puente.1/2
Dia 7. De dicha pascana, (aguas arriba de dicho rio, siguiendo siempre el mismo cañon), al arroyito de la Cuesta.1/4
De este arroyito, despues de haber subido y bajado la cuesta, (la cual es muy suave) llegamos al arroyito del Rodeo.1/2
Del arroyito del Rodeo al de los Manantiales.3/4
De los Manantiales al valle Bonito, (poblacion antigua de la cacica Da. Maria Roca).1/2
NOTA. — En este valle hay un monte de duraznos, manzanos y muchas plantas de frutillas, y el arroyito de los Manantiales nace en medio de aquel monte.
De este valle á la Puente de Piedra para atravesar el Rio Grande de la Puente de Piedra.1/2
NOTA. — Desde la Puente de Piedra, tirando al SE como una legua, se hallan dos ranchitos, en los que vive el cacique Peguenche, que llaman Chañarillo: y siguiendo siempre aquel rumbo y cañada, se llega á la ciudad de los Angeles: en la orilla del rio arriba hay muchos cipreses.
Desde la Puente de Piedra, y por el valle de Maytenes, (que lo forman los cerros de San Pedro al N, y los de Castillos al S) al rodeo de D. Agustin Sagal, vecino de Purapel, rumbo al E.1
NOTA. — A poco trecho se pasa el Rio Grande de la Puente, buen paso y sin piedra, y se deja el campo del frutillar silvestre.
Del rodeo citado á la puerta de las Torrecillas, á la entrada y al potrero de Losazo, vecino de Pitagan, rumbo al E.2
NOTA. — Seguimos el camino real que han abierto los Talqueños, Chillanejos, los de Linares y Cauquenes, porque estos pueblos son los que tratan con los Peguenches. La pascana en que paramos fué la cumbre de un cerrito, casi pelado y con buen pasto, leña de ciprés, y á la orilla de un arroyito, que llaman de las Torrecillas: porque como son tres los cerritos que llevan este nombre, el citado corre en medio del primero y segundo cerrito: advirtiendo que estuvimos por la primera vez rodeados de nieve, la cual tenia mas de tres varas de grueso.
Dia 8. Salimos de este cerrito al salir el sol, dejando aquel arroyito, y siguiendo á la vista, aguas arriba, el Gran Rio de la Puente de Piedra, con el baqueano y un soldado voluntario adelante, para abrir camino en la nieve y ganar la subida y boca del portezuelo y la última serrania. Y como no pudiesemos pasar mas adelante, me dirigí al S y pasé el Rio Grande, y vine á parar á la falda y al lado, muy cerca de una gran piedra y sola, que tenia seis varas y cuarta de alto, y diez y seis de circunferencia.3/4
Dia 10. De mañana salió de este campamento el Ayudante D. Manuel Chaves y Cortes, con el cabo, el baqueano y el blandengue: pasaron el Rio Grande de la Puente de Piedra, y se dirigieron á la entrada de la quebrada, estero ó arroyo de Mallin, (que es el que corre en medio de la primera y segunda Torrecilla), y caminaron1
Desde la quebrada y arroyo Mallin, (que es la que divide los cerros primero y segundo de las Torrecillas), hasta el Revolcadero, aguas arriba de dicho arroyo.1
Desde el Revolcadero, aguas arriba del arroyo, al parage que llaman la Casa de la Ventana, rumbo al E.1
De la Casa de la Ventana al parage que llaman de los Frailes, siguiendo el arroyo aguas arriba, rumbo al E.2/16
Desde los Frailes á los manantiales de Mallin.1/4
NOTA. — Esta distancia estaba toda cubierta de nieve, lo mismo que los Manantiales; la que no nos impidió que vieramos correr dicho arroyo debajo de la nieve. En las faldas del cerro, que se debe subir para llegar al portezuelo de San Agustin de Saso, hay un paso que divide las aguas: las de acá entran en el Rio Grande de la Puente de Piedra, y las de allá, á la Laguna Blanca, y de alli á las del Rio Grande de San Pedro, el cual se pierde en las Pampas de Buenos Aires.
Distancia de Talca á la Piedra del Sargento, Benites Santolaya.38 7/8
NOTA. — Desde este parage me regresé á la ciudad.
A las tres y cuarenta minutos de la tarde, salí de la Piedra de Santolaya para la ciudad de Talca, y á los cinco minutos me hallé en frente del picacho del cerro grande de San Pedro, siguiendo la falda de los cerros de Castilla, aguas abajo del Gran Rio de la Puente de Piedra, rumbo al E.1/4
De este parage llegué á las cinco en medio de ocho manantiales, y al N de dos ojos de agua copiosos y muy cerca, cuyo lugar se llama las Cortaderas, rumbo al E.1 1/4
De las Cortaderas me hallé á las seis á la Puente de Piedra, y lo pasé rumbo al E.1 1/2
NOTA. — En el valle de Guayquivilo hay, á la distancia de una legua y media de la puente, unos hermosos baños muy saludables, de que hacen uso los indios. De este valle corre un rio, que no es menor que el que sigo, el cual lleva el nombre del valle; y á la legua de la puente, se precipita en el Rio Grande de la Puente.
De la puente, aguas abajo, á las seis y tres cuartos me hallé á la orilla del arroyito, llamado Cullegué.1/4
Dia 11. A las ocho de la mañana salí de dicho parage, aguas abajo del Rio Grande, y á poco trecho me hallé en el arroyito del Carrizalito y al plan de la pequeña serrania.2/16
Del Carrizalito, ó plan de la pequeña serrania, al arroyito de los Molles.2/16
De los Molles al parage que llaman Butacura, que significa Piedra Grande.1/4
De Butacura al arroyito de Rodau.1/4
De Rodau á la misma orilla de la cuestecita del Durazno.3/4
De la orilla citada á la cumbre de ella.1/16
De esta cumbre bajé por medio de una lomita que se debe componer.2/16
De este parage, que á poco trecho volví a subir, y bajar otra cuestecita toda suave, llegué á la orilla del arroyito de las Trancas.2/16
De las Trancas á la falda de la cuesta del Durazno.1/3
De la falda á la misma cuesta.1/2
De este parage subí la citada cuesta, y para llegar á la cumbre tardé diez minutos: la cual no tiene bajada, pero se debe componer, aunque no tiene peligro.1/16
De este parage al arroyito del Malpaso.1/16
Del Malpaso al arroyito de las Piedras.1/32
Del de las Piedras, y bajando una cuestecita, nos hallamos á la orilla del arroyito de los Ciprés.1/64
Del de los Ciprés se sube una lomita y se baja como una cuadra, (la que se debe componer) y al pié está el arroyito del Salto.1/4
Del arroyito del Salto se baja como media cuadra una lomita que no necesita de composicion, al pié está el arroyito de los Quillay.1/64
De los Quillay vine á costear á la Viñita, y á la orilla del arroyito ó manantial que lleva el mismo nombre.1/2
De la Viñita á los manantiales de los Maytines.1/3
De los Manantiales al arroyito de la Cuesta Mala.3/4
De este arroyito á la cumbre de la Cuesta Mala.1/40
De la cumbre bajé la citada cuesta en veinte minutos, en cuyo plan hallè el arroyito que llaman de la Subida, la que se debe componer.1/2
De la Subida al arroyo del Peñasco: advirtiendo que á una corta distancia, Rio Grande de la Puente de Piedra de por medio, se descolgaba el arroyito de la Milla.1/16
Del arroyito del Peñasco al arroyito ó manantial de la Negra.2/16
De este parage á la orilla de la Loma Grande, en que llegué, cuyo parage llaman tambien la Isla del Carrizal.2/16
De la Isla del Carrizal á la cumbre de la Loma Grande.1/4
De esta cumbre, bajándola llegué al arroyito de la Laja, y como no tiene desecho, lo pasé en el mismo paso, el cual dista del camino carril de una vara; el que se debe componer, y casi sin costo alguno; porque hay tres expedientes para ello y de facil práctica.1/2
Del arroyito de la Laja á los Pedernales, que es el parage en que estaba el carril grande de Salas.1/6
De los Pedernales al arroyito del citado Salas, cuyo camino se debe componer, porque es de piedra menuda y de un costo sencillo.1/16
Del arroyito de Salas al corralito y ranchos caidos de Salas, en los cuales pasé un corto tiempo.1/16
A las seis de la tarde proseguí mi marcha, dejando el Rio Grande de la Puente de Piedra, y subiendo la quebrada de la montaña grande, siguiendo la orilla del arroyo, aguas arriba, de Salas, porque lleva el nombre de la quebrada: y despues de haberlo atravesado tres veces, llegué á la cumbre de la montaña, y en los nacientes de los dos arroyitos; el primero que corre para el Rio Grande de la Puente, y el segundo (que es el que voy á seguir), que corre para el de Maule, en cuyo tránsito gasté una hora á paso largo y de buen trote.1
De esta cumbre y nacientes, aguas abajo del Arroyo del Enemigo, el cual corre por la quebrada del mismo nombre ó de Curilinche, pasé dicho arroyo dos veces y me puse en el mismo camino.1
Dia 12. De esta pascana, aguas abajo del citado arroyo, á trote largo, y despues de haberlo pasado seis veces, llegué á la boca de dicho arroyo, y á la orilla del Rio Grande de Maule en el paso del andarivel: y como no hubiese quien nos pasára, nos dimos mañana y nos pusimos del otro lado.2
A mediodia, estando todos de la otra banda y orilla del N, proseguí mi marcha aguas abajo de Maule, y á poco trecho me hallè en el arroyito de las Garzas.1
Del arroyito de las Garzas al de Moya.2
Dia 13. De mañana salí de esta pascana y arroyo de Moya: advirtiendo que todo el terreno que se comprende desde este arroyo hasta el estero y Rio chico de Claro, se llama la Viñilla; y á poco trecho me hallé en el ojo de agua al N.1/2
Del ojo de agua, que á los cinco minutos formaba un arroyito, el cual pasé dos veces, llegué á los cuarenta minutos en un manantial que no tiene nombre.3/4
De este manantial al arroyito del Romeral.1/4
Del Romeral al estero ó Rio chico de Claro, cuyo paso es mas que malo; el cual se compone con mucha facilidad, hacièndole una puente de piedra ó de madera, que todo hay.3/4
Del estero y Rio chico de Claro al arroyito del Almerillo.1
De este arroyito comencé á subir la cuesta mala que lleva tambien el Almerillo Chico, y lo bajamos; y á corto trecho llegamos al arroyo del Almerillo.1/2
Del Almerillo al arroyo de Agua Fria, el que baja y nace en la misma cumbre.1/4
Del Agua Fria á la cumbre de esta montaña, que tardamos mas de una hora para subirla.1/2
De la cumbre de la montaña al arroyito de la Laja, que nace en la cumbre de esta montaña grande.1/2
Del arroyito de la Laja á la quebrada de Arellano.1/2
De la de Arellano, (siempre bajando) al arroyito de la primera agua de la cuesta.1/2
NOTA. — Esta cuesta la subí lloviendo, con todas mis cargas, sin trabajo ni peligro alguno, y tardé una hora: y como lloviese con mas fuerza y no tuviese á donde parar, continué mi camino y tardé casi lo mismo para ponerme en el plan. Advirtiendo que toda esta montaña no es mas que tierra de pan-llevar, y es imposible que se acabe la madera de aquella serrania.
Tambien debo advertir que en este parage de la primera agua se le debe colocar un andarivel como habia antes, interin se construye una puente de piedra para pasar el Rio grande de Maule: y por este medio se ahorrará de subir esta cuesta del Almerillo, y tambien la cuestecita mala, las que se deben componer.
De la primera agua de la cuesta á la estancia del Culenar, que es de D. Vicente de la Cruz y Bahamonde.1 1/2
De la estancia del Culenar (que antes era el fuerte avanzado de la ciudad de Talca) al estero ó arroyo del Teatino.1 1/4
Del arroyo del Teatino á la estancia de D. Manuel Antonio Perez y Garcia, la cual está á la falda de los Cerritos Colorados.1 1/4
De la estancia de los Cerritos Colorados á la quebrada de Robles, (agua permanente).1 1/4
De la quebrada de Robles á la poblacion de D. Elias Roco, (que es el juez comisionado del partido de Pelquí).2
Dia 15. NOTA. — De mañana registré el arroyito de Pelquí, y observé que pasaba inmediato á dicha poblacion, á la distancia de 300 varas, y corre para entrar en el arroyo de Lircay, después de haber corrido como una legua al O 29° SO.
De mañana salí de la poblacion del partido de Litrio, y llegué á la estancia del Alguacil mayor de Talca, D. Ramon Ramirez, sin haber sufrido de ida y vuelta cosa alguna.2
NOTA. — En esta estancia despaché al sargento que me acompañaba, con dos soldados, á la ciudad de Talca, y yo tomé el camino para dirigirme al Rincon del Astillero, siguiendo la falda de los Cerros Colorados, á encontrar el camino mas directo de carretas que lleva á Santiago de Chile.¯¯¯¯¯¯
Distancia de la Piedra del Sargento á la estancia del Alguacil mayor31
¯¯¯¯¯¯
De la estancia del Alguacil mayor, D. Ramon Ramirez, al Cerro de Santa Lucia, el cual está casi en el centro del Rincon, y á la orilla del Astillero (que es camino real), rumbo N 11° NE.2 1/2
De este cerrito á la poblacion de D. Manuel Lopez Parga, rumbo N 17° O.2 3/4
NOTA. — Me fué preciso parar en esta estancia de D. Manuel Lopez de Parga, por ser el diputado y juez comisionado del partido del Pelarco, para tomar un conocimiento exacto de los dos rios de Lontuè y Claro; como tambien para medir la distancia que hay entre estos dos rios, nivelar el terreno, y determinar el parage (en caso que se verifique el proyecto) por donde se debe sangrar el rio de Lontué para echar las aguas en el Rio Claro para hacerlo navegable, y para que los gèneros de Buenos Aires puedan transportarse por medio de esta navegacion, (que es desde el centro de la Cordillera de los Andes) hasta el puerto de la Nueva villa de Bilbao, y de allí á los puertos de toda la costa y puertos intermedios del Mar Pacífico; y por este medio abandonar la carrera marítima del Cabo de Hornos y de San Antonio, que es tan peligrosa, aun á las naciones extrangeras.
En este dia pedí el auxilio al comisionado de este partido, D. Manuel Lopez de Parga, por cuyo motivo suspendí la diligencia.
Dia 17. En este dia pasè al reconocimiento de toda esta rinconada, y tambien inspeccioné los dos rios de Lontué y Claro, y me hice cargo de todas las acequias que los vecinos de este partido han sacado para regar parte de los terrenos de ambos rios: con lo cual hice las demarcaciones desde el patio de la casa del diputado, y son las siguientes:—
La parroquia de San José de Pelarco me demoraba al SO 10° S, á distancia de 7 leguas.
La Punta del Romeral, que pertenece á los herederos del finado D. Leandro Moreyra, y de donde los Vergaras sacaron una acequia, sangrando el rio de Lontué, el cual corre sobre la superficie de la tierra, al NE 10° N, distancia dos leguas y media.
NOTA. — Tambien aquel terreno pertenece á D. Alonso Ignacio.
El remate de esta acequia concluye á la estancia del finado D. Calisto Cruzate, cuyo desague me demoraba al N 4° O, á la distancia de dos leguas y cuarta.
NOTA. — Esta acequia consta de 5,000 varas de largo y tres cuartas de ancho, la cual corre casi toda ella en la haz de la tierra.
Muy cerca del Rio Claro, por la parte del E, rio citado de por medio, á la distancia do dos leguas, está el cordon de cerros, que llaman de la estancia del Cerrillo Verde, el cual me demoraba al NO 6° N, á cuyo punto llaman los vecinos el Mal paso de Lontué, y en verdad es muy malo.
Dia 18. A la tarde de este dia llegaron el cabo con tres milicianos, con los demas caballos de silla y de carga para la comitiva; y entonces mandé y dí á reconocer mi ayudante, D. Manuel Chaves y Cortes, y el sargento de blandengues, D. Benito Santolaya, los dos acompañándome desde la capital de Buenos Aires.
Dia 19. No salí de mañana porque amaneció lloviznando; pero á las once y cuarto me puse en camino con todos los acompañados, en consorcio del diputado y juez del partido, D. Manuel Lopez de Parga, que me servia de baqueano en esta jornada, y con Santos Rodriguez, mi baqueano y lenguaraz, que tenia para pasar la Cordillera: y como la casa del juez estuviera á la orilla de Rio Claro, lo pasé, enderezándome para la Cordillera, aguas arriba, del Rio Claro una media legua. Advirtiendo que dichas barrancas son de tierra y tal cual tosca, y de cuatro varas de altura.
De aquel punto me separé del Rio Claro, me dirigí al N, acercándome al rio de Lontué, cuya barranca hallé un poco menos elevada que la anterior; y atravesando una pampita, reconocí que me manifestaba haber sido la madre del rio Lontué, porque el piso y todas las dos barrancas estaban llenas de piedrecitas, y por no haber hallado en todo el terreno andado en estos dos dias ninguna, y solo en esta zanja, que llegaba al mismo rio citado. A la una de la tarde creí llegar á la orilla del Lontué, y hallé que no era mas que un brazo de èl, cuyo parage lo llaman Taruñe, en lengua de Peguenche, que en castellano quiere decir Cerro de ojo: en cuyo parage hallé dos ranchos, que pertenecian á D. Santiago Vergara, como dueño de todo el terreno y estancia. De allí, y con el susodicho proseguí mi reconocimiento para el N 8° NO. Pasé los tres brazos del rio de Lontué, y llegué á la orilla del S de este rio, el cual me manifestó tener 50 varas de ancho: cuya profundidad no la pude indagar, porque D. Santiago Vergara me dijo, que ninguno lo habia podido pasar allí, habiendo nacido en aquel lugar y teniendo mas de 70 años de edad. Y habiendo ofrecido pagar al que se quisiera arriesgar, me respondieron de que era imposible por tener el rio mucha corriente; y D. Santiago me volvió á asegurar que jamas habia dado paso. Con lo cual me volví a dichos ranchos, é hice las observaciones siguientes.
El cerrito de la Capellania me demoraba al N 8° NE. El cerro de Taruñe, en cuya falda pasa el rio de Lontué, al E 19° SE. El cerro de Chancho Corral, al NE 12° N. La cumbre mas alta del cerro Chequenlemo, que en castellano significa Cerros del monte, al N 12° NE. Lo mas alto del cordon de Cerros verdes, al O 4° N. El sauce que está á la orilla de Lontué, á donde estuve con toda la gente, al N 27° NE.
Con lo cual me regresé, caminando aguas abajo de Lontué, dirigiéndome para la toma de la acequia de D. Santiago de Vergara: pero la gobierna esta acequia D. Juan Olguin, los dos de la parroquia de Nuestra Señora del Rosario, la que está fabricada entre los dos rios. Al cuarto de legua, rio arriba de esta poblacion, y á la orilla de Lontué por la parte del S, está la poblacion y estancia de D. Antonio Briones, rio Lontué de por medio.
A las tres de la tarde continué mi reconocimiento, siempre aguas abajo y por la orilla del S. A la hora me hallé á otra toma del mismo rio, cuya acequia la habia sacado D. Juan Olguin, para dar agua á su chacra: la fuí siguiendo siempre con el mismo rumbo, que es el O, y al cuarto de hora me hallé á dicha chacra, y al desague de la acequia, porque no pasaba mas adelante. Me bajé en la misma orilla, y fuí prosiguiendo mi reconocimiento, aguas abajo de Lontué; y á 50 varas de distancia me hallè con otra loma, que me dijeron era de D. Vicente Rojas, tambien vecino de aquel partido; y esta corre hasta la misma chacra y en ella se pierde. Prosiguiendo mi reconocimiento, me hallé con otra loma que habian sacado del mismo brazo ya citado, y me dijo que la habia abierto D. Leonardo Pereira para dar agua á su poblacion: y como no hubiese mas acequias que me pudiesen instruir para mi reconocimiento, suspendí, y dejando el rio de Lontué, seguí la citada acequia 1,000 varas, y me hallé á la poblacion de D. Leandro. Y como esta acequia la hubiesen costeado entre dos hermanos y un sobrino, por este motivo al remate de la chacra ya citada se divide la dicha acequia en dos brazos, el uno que corre inclinándose hácia el norte, y llega á las tierras del finado D. Nicolas Moreira, (despues de haber corrido media legua) y el otro, que se inclina para el S, remata en la misma poblacion del sobrino D. Manuel Moreira; perdiéndose ambos en el monte, que es un cordon de cerro que corre al E. Y como las demas acequias que hay mas adelante no favorecen mi proyecto de hacer navegable parte del Rio Claro, dí fin á este reconocimiento por esta parte, para continuarlo desde el citado Rio Claro. Despues de haber pasado la loma de D. Juan Olguin, y otra á la distancia de 700 varas, que abrió D. Juan Poblete, me hallè en la poblacion de D. Pedro Silva, y por ser las seis de la tarde, me regresé á la casa del Señor Juez diputado, con el rumbo del S 6° O, atravesando todo el citado rincon: á las siete tres cuartos llegué á la barranca grande del Rio Claro. Lo pasé, y á las ocho lleguè á la poblacion citada, por lo que creo haber caminado tres leguas esta tarde, y esta mañana dos.
Dia 20. En este dia me hice cargo de todo el terreno en contorno, despues de haberlo nivelado, de que resultó que el Rio de Lontuè tiene cuatro varas escasas de mas elevacion que el Rio Claro: por lo que creo se podrá muy bien y con mucha facilidad sacar de este rio un brazo ó dos; porque en frente de la villa de Curicó tiene en el dia tres brazos, y cualquiera de ellos es tan caudaloso como el mismo rio, por entrar en él muchos manantiales y arroyitos de los Cerritos Verdes, que corren del S para el N. Esta obra se debe principiar desde la primera sangria, un poco mas abajo ó arriba, cortando la lomita del terreno que media entre los dos rios de Lontué y Claro, cuya division debe hacerse en diagonal, para que el terreno sea mucho mas útil y provechoso á sus hacendados.
NOTA. — Con esta obra no será necesario pasar el Cabo de Hornos ni el Estrecho de Magallanes, y se ahorrarán los grandes fletes marítimos que se pagan para llevar los efectos á todos los Puertos Intermedios hasta la gran ciudad de Lima. Se conseguiría tambien la reduccion general de todos los indios Pampas y demas naciones que se hallan en aquellas inmediaciones, que pasarian á poblar las mas que dilatadas pampas de Buenos Aires: que es cuanto puedo decir por ahora. Advierto por último, que la diagonal citada se debe procurar que no exceda de dos y media á tres leguas, siempre que el terreno lo permita: porque, si hay lugar, será mejor que sea menos, para no exponerse á que las aguas pierdan sus fuerzas y destruyan las del Rio Claro. El dia siguiente hice las observaciones que anoto: —
El Frutillar me demora al SO 10° O; la estancia de D. Pedro Olave al SO 16° S, y el mojon de dichos dos establecimientos á la orilla del Rio Claro, que es á donde me hallo, al SO 7° O.