| Dia 11. A las ocho de la mañana salí de dicho parage,
aguas abajo del Rio Grande, y á poco trecho me hallé
en el arroyito del Carrizalito y al plan de la pequeña serrania. | 2/16 |
| Del Carrizalito, ó plan de la pequeña serrania, al arroyito de los Molles. | 2/16 |
| De los Molles al parage que llaman Butacura, que significa Piedra Grande. | 1/4 |
| De Butacura al arroyito de Rodau. | 1/4 |
|
De Rodau á la misma orilla de la cuestecita del Durazno. | 3/4 |
| De la orilla citada á la cumbre de ella. | 1/16 |
| De esta cumbre bajé por medio de una lomita que se debe componer. | 2/16 |
| De este parage, que á poco trecho volví a subir, y bajar
otra cuestecita toda suave, llegué á la orilla del arroyito de las Trancas. | 2/16 |
| De las Trancas á la falda de la cuesta del Durazno. | 1/3 |
| De la falda á la misma cuesta. | 1/2 |
| De este parage subí la citada cuesta, y para llegar á la
cumbre tardé diez minutos: la cual no tiene bajada, pero
se debe componer, aunque no tiene peligro. | 1/16 |
| De este
parage al arroyito del Malpaso. | 1/16 |
| Del Malpaso al arroyito de las Piedras. | 1/32 |
| Del de las Piedras, y bajando una cuestecita, nos hallamos á la orilla del arroyito de los Ciprés. | 1/64 |
| Del de los Ciprés se sube una lomita y se baja como una
cuadra, (la que se debe componer) y al pié está el arroyito del Salto. | 1/4 |
| Del arroyito del Salto se baja como media cuadra una lomita
que no necesita de composicion, al pié está el arroyito de los Quillay. | 1/64 |
| De los Quillay vine á costear á la Viñita, y á la orilla
del arroyito ó manantial que lleva el mismo nombre. | 1/2 |
| De la Viñita á los manantiales de los Maytines. | 1/3 |
| De los Manantiales al arroyito de la Cuesta Mala. | 3/4 |
| De este arroyito á la cumbre de la Cuesta Mala. | 1/40 |
| De la cumbre bajé la citada cuesta en veinte minutos, en
cuyo plan hallè el arroyito que llaman de la Subida, la que se debe componer. | 1/2 |
| De la Subida al arroyo del Peñasco: advirtiendo que á una
corta distancia, Rio Grande de la Puente de Piedra de
por medio, se descolgaba el arroyito de la Milla. | 1/16 |
| Del arroyito del Peñasco al arroyito ó manantial de la Negra. | 2/16 |
| De este parage á la orilla de la Loma Grande, en que
llegué, cuyo parage llaman tambien la Isla del Carrizal. | 2/16 |
| De la Isla del Carrizal á la cumbre de la Loma Grande. | 1/4 |
| De esta cumbre, bajándola llegué al arroyito de la Laja,
y como no tiene desecho, lo pasé en el mismo paso, el
cual dista del camino carril de una vara; el que se
debe componer, y casi sin costo alguno; porque hay
tres expedientes para ello y de facil práctica. | 1/2 |
| Del arroyito de la Laja á los Pedernales, que es el parage en que estaba el carril grande de Salas. | 1/6 |
| De los Pedernales al arroyito del citado Salas, cuyo camino
se debe componer, porque es de piedra menuda y de un costo sencillo. | 1/16 |
| Del arroyito de Salas al corralito y ranchos caidos de Salas, en los cuales pasé un corto tiempo. | 1/16 |
| A las seis de la tarde proseguí mi marcha, dejando el Rio
Grande de la Puente de Piedra, y subiendo la quebrada
de la montaña grande, siguiendo la orilla del arroyo,
aguas arriba, de Salas, porque lleva
el nombre de la quebrada: y despues de haberlo atravesado tres veces, llegué
á la cumbre de la montaña, y en los nacientes de
los dos arroyitos; el primero que corre para el Rio
Grande de la Puente, y el segundo (que es el que voy
á seguir), que corre para el de Maule, en cuyo tránsito
gasté una hora á paso largo y de buen trote. | 1 |
|
De esta cumbre y nacientes, aguas abajo del Arroyo del
Enemigo, el cual corre por la quebrada del mismo nombre
ó de Curilinche, pasé dicho arroyo dos veces y me puse en el mismo camino. | 1 |
| Dia 12. De esta pascana, aguas abajo del citado arroyo,
á trote largo, y despues de haberlo pasado seis veces,
llegué á la boca de dicho arroyo, y á la orilla del Rio
Grande de Maule en el paso del andarivel: y como
no hubiese quien nos pasára, nos dimos mañana y nos pusimos del otro lado. | 2 |
| A mediodia, estando todos de la otra banda y orilla del
N, proseguí mi marcha aguas abajo de Maule, y á poco
trecho me hallè en el arroyito de las Garzas. | 1 |
| Del arroyito de las Garzas al de Moya. | 2 |
| Dia 13. De mañana salí de esta pascana y arroyo de
Moya: advirtiendo que todo el terreno que se comprende
desde este arroyo hasta el estero y Rio chico de Claro,
se llama la Viñilla; y á poco trecho me hallé en el ojo de agua al N. | 1/2 |
| Del ojo de agua, que á los cinco minutos formaba un arroyito,
el cual pasé dos veces, llegué á los cuarenta
minutos en un manantial que no tiene nombre. | 3/4 |
| De este manantial al arroyito del Romeral. | 1/4 |
| Del Romeral al estero ó Rio chico de Claro, cuyo paso es
mas que malo; el cual se compone con mucha facilidad,
hacièndole una puente de piedra ó de madera, que todo hay. | 3/4 |
| Del estero y Rio chico de Claro al arroyito del Almerillo. | 1 |
| De este arroyito comencé á subir la cuesta mala que lleva
tambien el Almerillo Chico, y lo bajamos; y á corto trecho llegamos al arroyo del Almerillo. | 1/2 |
| Del Almerillo al arroyo de Agua Fria, el que baja y nace en la misma cumbre. | 1/4 |
|
Del Agua Fria á la cumbre de esta montaña, que tardamos
mas de una hora para subirla. | 1/2 |
| De la cumbre de la montaña al arroyito de la Laja, que nace en la cumbre de esta montaña grande. | 1/2 |
| Del arroyito de la Laja á la quebrada de Arellano. | 1/2 |
| De la de Arellano, (siempre bajando) al arroyito de la primera agua de la cuesta. | 1/2 |
| NOTA. — Esta cuesta la subí lloviendo, con todas mis cargas,
sin trabajo ni peligro alguno, y tardé una hora: y como
lloviese con mas fuerza y no tuviese á donde parar, continué
mi camino y tardé casi lo mismo para ponerme
en el plan. Advirtiendo que toda esta montaña no es
mas que tierra de pan-llevar, y es imposible que se
acabe la madera de aquella serrania. | |
| Tambien debo advertir que en este parage de la primera
agua se le debe colocar un andarivel como habia antes,
interin se construye una puente de piedra para pasar el
Rio grande de Maule: y por este medio se ahorrará de
subir esta cuesta del Almerillo, y tambien la cuestecita
mala, las que se deben componer. | |
| De la primera agua de la cuesta á la estancia del Culenar,
que es de D. Vicente de la Cruz y Bahamonde. | 1 1/2 |
| De la estancia del Culenar (que antes era el fuerte avanzado
de la ciudad de Talca) al estero ó arroyo del Teatino. | 1 1/4 |
| Del arroyo del Teatino á la estancia de D. Manuel Antonio
Perez y Garcia, la cual está á la falda de los Cerritos Colorados. | 1 1/4 |
| De la estancia de los Cerritos Colorados á la quebrada de Robles, (agua permanente). | 1 1/4 |
| De la quebrada de Robles á la poblacion de D. Elias
Roco, (que es el juez comisionado del partido de Pelquí). | 2 |
| Dia 15.
NOTA. — De mañana registré el arroyito de Pelquí,
y observé que pasaba inmediato á dicha poblacion,
á la distancia de 300 varas, y corre para entrar en el
arroyo de Lircay, después de haber corrido como una legua al O 29° SO. | |
| De mañana salí de la poblacion del partido de Litrio, y
llegué á la estancia del Alguacil mayor de Talca, D.
Ramon Ramirez, sin haber sufrido de ida y vuelta cosa alguna. | 2 |
| NOTA. — En esta estancia despaché al sargento que me
acompañaba, con dos soldados, á la ciudad de Talca, y
yo tomé el camino para dirigirme al Rincon del Astillero,
siguiendo la falda de los Cerros Colorados, á encontrar
el camino mas directo de carretas que lleva á Santiago de Chile. | ¯¯¯¯¯¯ |
| Distancia de la Piedra del Sargento á la estancia del Alguacil mayor | 31 |
| | ¯¯¯¯¯¯ |
| De la estancia del Alguacil mayor, D. Ramon Ramirez,
al Cerro de Santa Lucia, el cual está casi en el centro
del Rincon, y á la orilla del Astillero (que es camino real), rumbo N 11° NE. | 2 1/2 |
| De este cerrito á la poblacion de D. Manuel Lopez Parga, rumbo N 17° O. | 2 3/4 |
| NOTA. — Me fué preciso parar en esta estancia de D.
Manuel Lopez de Parga, por ser el diputado y juez comisionado
del partido del Pelarco, para tomar un conocimiento
exacto de los dos rios de Lontuè y Claro; como
tambien para medir la distancia que hay entre estos
dos rios, nivelar el terreno, y determinar el parage
(en caso que se verifique el proyecto) por donde se
debe sangrar el rio de Lontué para echar las aguas
en el Rio Claro para hacerlo navegable, y para que los
gèneros de Buenos Aires puedan transportarse por medio
de esta navegacion, (que es desde el centro de la
Cordillera de los Andes) hasta el puerto de la Nueva
villa de Bilbao, y de allí á los puertos de toda la costa
y puertos intermedios del Mar Pacífico; y por este medio
abandonar la carrera marítima del Cabo de Hornos
y de San Antonio, que es tan peligrosa, aun á las naciones extrangeras. | |
| En este dia pedí el auxilio al comisionado de este partido,
D. Manuel Lopez de Parga, por cuyo motivo suspendí la diligencia. | |
| Dia 17. En este dia pasè al reconocimiento de toda esta rinconada,
y tambien inspeccioné los dos rios de Lontué y
Claro, y me hice cargo de todas las acequias que los
vecinos de este partido han sacado para regar parte de
los terrenos de ambos rios: con lo cual hice las demarcaciones
desde el patio de la casa del diputado, y son las siguientes:— | |
| La parroquia de San José de Pelarco me demoraba al SO 10° S, á distancia de 7 leguas. | |
| La Punta del Romeral, que pertenece á los herederos del
finado D. Leandro Moreyra, y de donde los Vergaras
sacaron una acequia, sangrando el rio de Lontué, el cual
corre sobre la superficie de la tierra, al NE 10° N, distancia dos leguas y media. | |
| NOTA. — Tambien aquel terreno pertenece á D. Alonso Ignacio. | |
| El remate de esta acequia concluye á la estancia del finado
D. Calisto Cruzate, cuyo desague me demoraba al N 4° O, á la distancia de dos leguas y cuarta. | |
| NOTA. — Esta acequia consta de 5,000 varas de largo y
tres cuartas de ancho, la cual corre casi toda ella en la haz de la tierra. | |
| Muy cerca del Rio Claro, por la parte del E, rio citado
de por medio, á la distancia do dos leguas, está el
cordon de cerros, que llaman de la estancia del Cerrillo
Verde, el cual me demoraba al NO 6° N, á cuyo punto
llaman los vecinos el Mal paso de Lontué, y en verdad es muy malo. | |
|
Dia 18. A la tarde de este dia llegaron el cabo con tres
milicianos, con los demas caballos de silla y de carga
para la comitiva; y entonces mandé y dí á reconocer mi
ayudante, D. Manuel Chaves y Cortes, y el sargento de
blandengues, D. Benito Santolaya, los dos acompañándome
desde la capital de Buenos Aires. | |
| Dia 19. No salí de mañana porque amaneció lloviznando;
pero á las once y cuarto me puse en camino con todos
los acompañados, en consorcio del diputado y juez del
partido, D. Manuel Lopez de Parga, que me servia de
baqueano en esta jornada, y con Santos Rodriguez, mi baqueano
y lenguaraz, que tenia para pasar la Cordillera:
y como la casa del juez estuviera á la orilla de Rio Claro,
lo pasé, enderezándome para la Cordillera, aguas arriba,
del Rio Claro una media legua. Advirtiendo que dichas
barrancas son de tierra y tal cual tosca, y de cuatro varas de altura. | |
| De aquel punto me separé del Rio Claro, me dirigí al N,
acercándome al rio de Lontué, cuya barranca hallé un
poco menos elevada que la anterior; y atravesando una
pampita, reconocí que me manifestaba haber sido la madre
del rio Lontué, porque el piso y todas las dos barrancas
estaban llenas de piedrecitas, y por no haber hallado
en todo el terreno andado en estos dos dias ninguna, y
solo en esta zanja, que llegaba al mismo rio citado. A
la una de la tarde creí llegar á la orilla del Lontué, y hallé
que no era mas que un brazo de èl, cuyo parage lo
llaman Taruñe, en lengua de Peguenche, que en castellano
quiere decir Cerro de ojo: en cuyo parage hallé
dos ranchos, que pertenecian á D. Santiago Vergara, como
dueño de todo el terreno y estancia. De allí, y con el
susodicho proseguí mi reconocimiento para el N 8° NO.
Pasé los tres brazos del rio de Lontué, y llegué á la
orilla del S de este rio, el cual me manifestó tener 50
varas de ancho: cuya profundidad no la pude indagar,
porque D. Santiago Vergara me dijo, que ninguno lo habia
podido pasar allí, habiendo nacido en aquel lugar
y teniendo mas de 70 años de edad. Y habiendo ofrecido
pagar al que se quisiera arriesgar, me respondieron de
que era imposible por tener el rio mucha corriente;
y D. Santiago me volvió á asegurar que jamas habia
dado paso. Con lo cual me volví a dichos ranchos, é hice
las observaciones siguientes. | |
|
El cerrito de la Capellania me demoraba al N 8° NE.
El cerro de Taruñe, en cuya falda pasa el rio de Lontué, al E 19° SE.
El cerro de Chancho Corral, al NE 12° N.
La cumbre mas alta del cerro Chequenlemo, que en castellano significa Cerros del monte, al N 12° NE.
Lo mas alto del cordon de Cerros verdes, al O 4° N.
El sauce que está á la orilla de Lontué, á donde estuve con toda la gente, al N 27° NE. | |
| Con lo cual me regresé, caminando aguas abajo de
Lontué, dirigiéndome para la toma de la acequia de
D. Santiago de Vergara: pero la gobierna esta acequia
D. Juan Olguin, los dos de la parroquia de
Nuestra Señora del Rosario, la que está fabricada
entre los dos rios. Al cuarto de legua, rio arriba
de esta poblacion, y á la orilla de Lontué por la parte
del S, está la poblacion y estancia de D. Antonio
Briones, rio Lontué de por medio. | |
| A las tres de la tarde continué mi reconocimiento, siempre
aguas abajo y por la orilla del S. A la hora me
hallé á otra toma del mismo rio, cuya acequia la habia
sacado D. Juan Olguin, para dar agua á su chacra: la
fuí siguiendo siempre con el mismo rumbo, que es el
O, y al cuarto de hora me hallé á dicha chacra, y al
desague de la acequia, porque no pasaba mas adelante.
Me bajé en la misma orilla, y fuí prosiguiendo mi
reconocimiento, aguas abajo de Lontué; y á 50 varas de
distancia me hallè con otra loma, que me dijeron era
de D. Vicente Rojas, tambien vecino de aquel partido;
y esta corre hasta la misma chacra y en ella se pierde.
Prosiguiendo mi reconocimiento, me hallé con otra loma
que habian sacado del mismo brazo ya citado, y me dijo
que la habia abierto D. Leonardo Pereira para dar
agua á su poblacion: y como no hubiese mas acequias
que me pudiesen instruir para mi reconocimiento, suspendí,
y dejando el rio de Lontué, seguí la citada acequia
1,000 varas, y me hallé á la poblacion de D. Leandro.
Y como esta acequia la hubiesen costeado entre dos hermanos
y un sobrino, por este motivo al remate de la
chacra ya citada se divide la dicha acequia en dos
brazos, el uno que corre inclinándose hácia el norte, y
llega á las tierras del finado D. Nicolas Moreira, (despues
de haber corrido media legua) y el otro, que se
inclina para el S, remata en la misma poblacion del
sobrino D. Manuel Moreira; perdiéndose ambos en el monte,
que es un cordon de cerro que corre al E. Y como
las demas acequias que hay mas adelante no favorecen
mi proyecto de hacer navegable parte del Rio Claro, dí
fin á este reconocimiento por esta parte, para continuarlo
desde el citado Rio Claro. Despues de haber pasado la
loma de D. Juan Olguin, y otra á la distancia de 700
varas, que abrió D. Juan Poblete, me hallè en la poblacion
de D. Pedro Silva, y por ser las seis de la tarde,
me regresé á la casa del Señor Juez diputado, con el
rumbo del S 6° O, atravesando todo el citado rincon:
á las siete tres cuartos llegué á la barranca grande del
Rio Claro. Lo pasé, y á las ocho lleguè á la poblacion
citada, por lo que creo haber caminado tres leguas esta
tarde, y esta mañana dos. | |
| Dia 20. En este dia me hice cargo de todo el terreno
en contorno, despues de haberlo nivelado, de que resultó
que el Rio de Lontuè tiene cuatro varas escasas de
mas elevacion que el Rio Claro: por lo que creo se
podrá muy bien y con mucha facilidad sacar de este
rio un brazo ó dos; porque en frente de la villa de Curicó
tiene en el dia tres brazos, y cualquiera de ellos es tan
caudaloso como el mismo rio, por entrar en él muchos
manantiales y arroyitos de los Cerritos Verdes, que corren
del S para el N. Esta obra se debe principiar desde
la primera sangria, un poco mas abajo ó arriba, cortando
la lomita del terreno que media entre los dos rios de
Lontué y Claro, cuya division debe hacerse en diagonal,
para que el terreno sea mucho mas útil y provechoso á
sus hacendados. | |
| NOTA. — Con esta obra no será necesario pasar el Cabo
de
Hornos ni el Estrecho de Magallanes, y se ahorrarán
los grandes fletes marítimos que se pagan para llevar
los efectos á todos los Puertos Intermedios hasta la gran
ciudad de Lima. Se conseguiría tambien la reduccion general
de todos los indios Pampas y demas naciones que
se hallan en aquellas inmediaciones, que pasarian á poblar
las mas que dilatadas pampas de Buenos Aires: que
es cuanto puedo decir por ahora. Advierto por último,
que la diagonal citada se debe procurar que no exceda
de dos y media á tres leguas, siempre que el terreno
lo permita: porque, si hay lugar, será mejor que sea menos,
para no exponerse á que las aguas pierdan sus fuerzas
y destruyan las del Rio Claro. El dia siguiente hice
las observaciones que anoto: — | |
| El Frutillar me demora al SO 10° O; la estancia de D.
Pedro Olave al SO 16° S, y el mojon de dichos dos establecimientos
á la orilla del Rio Claro, que es á donde me hallo, al SO 7° O. | |