No respondió a la observacion de Roberto, pero despues de un corto silencio, Ana esclamó con viveza.

—¿Quieres que te diga la causa, Roberto?

—¡Ah! La comprendo, dijo éste. Desde 1830, en que nos fuimos, hasta 1850, en que volvemos a la patria, Luisa se ha hecho inglesa perfecta, i comienza a sentir nostaljia.

—No es eso, muchacho, continuó Ana riéndose, los ingleses no saben sentir nostaljia, porque han nacido viajeros, como los pájaros trasmigrantes. Luisa está triste... ¿Lo digo?...

—Alguna estravagancia. ¡Calla, loca! interrumpió Luisa.

—Mira, continuó la hermana, tú misma me lo has revelado, i lo olvidas. Estás triste porque tienes la aprehension de que Pedro te ha recibido con frialdad, hasta con indiferencia... Eso es todo.

—¿Yo indiferente? esclamó don Pedro de Llorente, que era el jóven que habia recibido a los viajeros. ¡No lo sé! Creo haberlos recibido a los tres con todo cariño. Si no he hablado particularmente contigo, Luisa, durante el viaje del Callao, es porque tenia que conversar con todos. Luego, como venian tantos pasajeros en aquel maldito carro... Por eso no me gustan los trenes yankees, en que se viaja en compañía de todo el mundo...

—Has hecho bien, murmuró Luisa con dulzura. Sin embargo, Pedro, debo decírtelo, ya que se ofrece: he notado en tí no sé que desvio, cierta reserva en tus modos, que me ha dado miedo. No he visto, como lo esperaba, tu alma en tu saludo, i me has tratado con cumplimientos que no usas conmigo i que sientan mal en un novio... Hace solo cuatro meses que nos separamos, i ya...

—No se han cumplido aun los cuatro meses, es verdad, replicó Llorente con cierta gravedad; i es natural que yo recuerde que, al separarnos en Londres, tu padre estaba lleno de vida i de esperanzas. Cuando él dispuso que yo viniera al Perú, a examinar el estado de sus propiedades i a conocer a tu madre, ántes de verificar nuestro enlace, yo no pude imajinarme que habia de morir a los quince dias de mi partida...

Todos quedaron en silencio, i Roberto pensó entre sí que aquella gravedad e indiferencia de Llorente podrian significar un mal estado de los bienes de la familia.