Con ansia respiró.
Y entonces la callada
Blanca visión llegando,
Donde por sueño blando
Vencido está Al-hamar,
Los céspedes por lecho,
La mano perfumada
Le puso sobre el pecho,
Y así le empezó á hablar:
«Ilustre y venturoso
Con ansia respiró.
Y entonces la callada
Blanca visión llegando,
Donde por sueño blando
Vencido está Al-hamar,
Los céspedes por lecho,
La mano perfumada
Le puso sobre el pecho,
Y así le empezó á hablar:
«Ilustre y venturoso