De una y otra flor.
Su corazón de nuevo
Latió desconcertado,
Y comenzó á creer
La aparición soñada
Del celestial mancebo
Inspiración enviada
Por celestial poder.
De cada flor que rota
De una y otra flor.
Su corazón de nuevo
Latió desconcertado,
Y comenzó á creer
La aparición soñada
Del celestial mancebo
Inspiración enviada
Por celestial poder.
De cada flor que rota