En ti como en un espejo

Se mira el profeta santo:

La luna envidia el encanto

Que hay en tu dormida faz:

Y al mirarte á su reflejo

El arcángel que la guía,

Un casto beso te envía

Diciéndote:—«Duerme en paz.»

El albor de la mañana

Se esclarece en tu sonrisa,