De la gloria y el placer!
¡Vele Dios tu buena estrella,
Dichosísima señora!
¿Quién de ti no se enamora
Si una vez te llega á ver?
Al-hamar vertió en tu seno
De sus perlas los tesoros,
Te hizo perla de los Moros,
Puso reinos á tus pies.
Noble Reina, de labores