Reflejando en sí la Ermita
De los siervos de la Cruz:
Á tu diestra el real castillo
Sobre el cual voltea inquieta
La simbólica veleta
Del bizarro Aben-Abuz.
Más allá los cerros altos
(Cuyo nombre y cuya historia
Dejarán dulce memoria)
Del Padul y de Alhendín: