Padrinos son de la fortuna mía.
En brazos de esas damas y guerreros
Salen mis versos á la luz del día,
Y yo de su presencia no renuncio,
Crédulo, en mi favor, al fausto anuncio.
Yo, en el campo del arte peregrino,
Doquier del arte adorador profundo,
Que presentado á ser voy imagino
En brazos de las artes en el mundo:
Y pues me trajo entre ellas mi destino