Acepto con afán como propicios.
Y tú, dulce y amante Garcilaso,
Cortesano cantor de los pastores,
Que cuenco pastoril el áureo vaso
Hiciste do libaste tus amores:
Tú que entre miel y ámbar á tu paso
Sembraste versos que brotaron flores,
Ve si á los míos tu dulzura inspiras
Desde ese marco en que tenaz me miras.
Y vosotros, bizarros personajes,