Del marco desprended vuestras personas,

Formad una callada fantasía

Que auditorio idëal preste á la mía.

Revivid á mi acento, yo os conjuro,

Creaciones que estáis en el dominio

De la imaginación: congreso impuro

De dioses ya sin cielo, del triclinio

Baja á mi voz, y aunque te sea duro

Renunciar del Parnaso al patrocinio,

Ven á adorar en mis severos cantos