Al Cielo, que dejé.

Apróntate obediente

Á dividir conmigo

La gloria y el castigo

Que para ti acepté.

»¡Sús, pues, oh Nazarita!

De Dios al pie del trono,

Rogándole en tu abono,

Le respondí de ti.

¡Sús, pues! Á la bendita