Vuestros cantos de amor meridionales,

Por que pueda brotar del arpa mía

Vuestra oriental y virgen poesía.

De sus cuerdas despréndanse sonoras

Esas modulaciones nunca oídas

Por los pueblos de Europa, y de las moras

Tribus por nuestros pueblos aprendidas;

Esas notas ardientes, tentadoras,

Que aun hoy por tosca mano repetidas

Renuevan en los huertos de la Alhambra