Avergonzada entonces la nobleza,
Entregó á los monarcas los castillos
Con que á la rebelión dió fortaleza:
Y arrancando sus puentes y rastrillos,
La plebe licenció que la pobreza
Llevó á su bando; y, libre de caudillos
Tales, volvió el labriego á sembrar grano
Y volvió á su taller el artesano.
Vióse libre el erial de bandoleros,
De cohechos el foro, de judíos