Los sagrados laureles del Eurotas,

Los poéticos tilos del Pamiso,

De Estambul los ardientes tulipanes,

De Cartago los frescos arrayanes.

Por sus fragantes y purpúreas rosas

Sus rosas la cediera Alejandría:

Por sus morenas hijas voluptuosas

Sus hijas la Circasia la daría:

El zumo de sus vides deliciosas

La campiña de Chipre envidiaría,