De ella al fin un kadí, severo anciano

De barba luenga y paternal mirada,

Llegó á Don Juan y díjole: «Cristiano,

La luz de Aláh te alumbre. Tu embajada

Recibirá mañana el soberano.

Huéspedes del monarca de Granada

Sois tú y los tuyos esta noche; mide

Por tu deseo su largueza, y pide.»

«Anciano, replicó Don Juan de Vera,

Da gracias á tu rey por su hospedaje,