Mientras tú habitas en la inquieta Francia,
Mi voz no puede platicar contigo,
Mi pie no puede visitar tu estancia?
¡Error! Por ti los imposibles puedo,
Y aunque de Francia parto en Francia quedo.
¿No sabes que el poder de los poetas
Es inmenso, Muriel: que cuanto tocan
Hechizan con su magia: que, sujetas
Á su poder, las almas se convocan
Á oirles: que con prácticas secretas