¿No comprendí tu abnegación y entero
Mi corazón te di? Tú eres señora
Dél todavía; lo que quieras quiero.
ZORAYA
Quiero, Señor, decirte lo que acaso
No te deje otro afecto libremente
Comprender y juzgar: porque traspaso
Los límites tal vez de lo prudente
Con tan audaz revelación; empero
Más que el respeto y la prudencia fuerte