»Que la moneda entonces acuñada

»No conocemos ya, ni nuestras manos

»Labran ya más metales que el acero

»De que forja su arnés el caballero.

»Oiste: parte, pues. Yo te perdono

»La vida y la embajada. Á la frontera

»Del reino salvo llegarás: mi encono

»No infringirá mi fe: mas la postrera

»Colina al transponer donde mi trono

»Se respeta y tremola mi bandera,