De aquel árbol de luz giros sin cuento:
Mas al fin deslumbradas y al bochorno
Del fuego enloquecidas, acercándose
Al foco abrasador, del rico adorno
De sus puros colores despojándose,
Poco á poco en la luz se iban lanzando
Y unas tras otras en la luz quemándose;
Y un poco de humo fétido exhalando,
Polvo las mariposas se volvían,
Su sitio ante la luz á otras dejando.