Su torre se desplomó,
Y Hernán Arias pereció
Sepultado entre sus ruinas.
Las estrellas tan contrarias
Le fueron en paz y en guerra,
Que hasta se le abrió la tierra
Sin exequias funerarias.
Su hijo Gonzalo, heredero
De su fortuna fatal,
Su torre se desplomó,
Y Hernán Arias pereció
Sepultado entre sus ruinas.
Las estrellas tan contrarias
Le fueron en paz y en guerra,
Que hasta se le abrió la tierra
Sin exequias funerarias.
Su hijo Gonzalo, heredero
De su fortuna fatal,