No puede ni su decoro
Sostener, ni contra el Moro
Tenerles subordinados.
Y él, sólo, en continua vela,
Su fortaleza recorre,
Y hace á veces centinela
El mismo en alguna torre.
«Si no por obligación,
»Por vuestro bien ayudadme,»
No puede ni su decoro
Sostener, ni contra el Moro
Tenerles subordinados.
Y él, sólo, en continua vela,
Su fortaleza recorre,
Y hace á veces centinela
El mismo en alguna torre.
«Si no por obligación,
»Por vuestro bien ayudadme,»